AnálisisBaloncestoDestacadoNBA

Los Knicks resucitan en el Madison

El equipo de New York aventaja 3-2 a los Pacers y conserva el factor cancha

El equipo de New York aventaja 3-2 a los Pacers y conserva el factor cancha.

Los Knicks se reponen de las dos derrotas seguidas en Indianápolis y vuelven a vencer en el Madison a los Pacers. El conjunto dirigido por Tom Thibodeau resurgió de sus cenizas en su templo; el Madison Square Garden. En el último partido en Indianápolis, parecía que los Knicks iban a necesitar una ambulancia, pero los jugadores de New York solo estaban reservando fuerzas para la siguiente batalla en casa y así fue.

Los de Carlisle arrancaron el encuentro con buenas sensaciones, pero rápidamente reaccionaron los Knicks endosando a su rival un parcial de 17-5 en el primer cuarto. De hecho, ya desde el principio se jugaba a lo que le convenía a los Knicks, es decir, defensa férrea e intensa y dominar el rebote, principalmente el ofensivo, para gozar de segundas opciones de tiro y evitar las transiciones fulgurantes de los Pacers. Por ello, pretendían que Indiana se atascase en el juego estático. Los primeros tres minutos del segundo cuarto estuvieron marcados por las revisiones arbitrales tras una técnica a Hartenstein y otra a Jackson y una falta en ataque del pívot de los Knicks. Por lo tanto, predominaba la polémica y el partido seguía en “mute”, como cuando silencias una llamada. En resumen , solo se escuchaba el parecer d los árbitros discutiendo y revisando jugadas. De hecho, ambos equipos firmaron el “armisticio” durante varios minutos, ya que no anotaban , pero los Knicks salieron del “atolladero”  debido a su control del rebote y a las pérdidas de los Pacers. Todo ello provocó que Knicks se distanciasen en el marcador gracias en gran parte, a Brunson (44 puntos), que acabó la primera parte con 28 puntos. El base americano disfrutaba en la cancha y amasaba los ataques de su equipo como quien hace unas croquetas. Los Pacers eran incapaces de frenarlo.

Parcial de 17- 0 en el tercer cuarto

Después del descanso, los Pacers se acercaron en el electrónico tras tres triples seguidos de Turner, aunque rápidamente los Knicks dinamitaron el partido con un parcial escandoloso a su favor que desembocó en una distancia de 21 puntos de diferencia, lo que finalmente fue fundamental en la victoria, así como el dominio en el rebote (53 a 29), los puntos en la pintura (62 a 36) y el mayor cuidado del balón (solo 9 pérdidas de Knicks por 18 de Pacers).

Además, a diferencia de otros choques, todos los jugadores de los Knicks aportaron, no solo el trío de la universidad de Villanova (Brunson, Di Vincenzo y Hart). Hartenstein (17 rebotes, 12 de ellos ofensivos) cogía rebotes hasta sin querer ante los “intimidadores” Turner (22 puntos) y Siakam . También destacaron McBride (17 puntos) y Burks (18 puntos).

 

Imagen principal vía: NBA/ Sarah Stier (Getty Images)

Síganme en @enganche94 y sigan toda la información y actualidad deportiva en @VIP_Deportivo, en nuestro Facebook: VIP Deportivo e Instagram: @vp_deportivo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba