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Análisis de la Eurocopa 2024: ¿Dónde queda el talento individual?

España fue la única que destacó en un torneo donde se impuso la táctica al talento y las grandes favoritas no dieron el nivel esperado

España fue la única que destacó en un torneo donde se impuso la táctica al talento y las grandes favoritas no dieron el nivel esperado.

La Eurocopa 2024 nos dice adiós con España levantando su cuarto título. La decimoséptima edición del gran torneo europeo de naciones no ha tenido un nivel brillante debido al bajo rendimiento de muchas selecciones donde solamente la Roja ha dado la talla. Más allá de óptimas sorpresas como Turquía o Suiza, los combinados no han sabido exprimir al máximo el potencial de sus equipos ofreciendo encuentros apretados donde la táctica y el resultado se impuso sobre el talento individual.

El bajo nivel de las favoritas

Los principales casos son dos de las grandes favoritas que han llegado a instancias decisivas como Francia e Inglaterra. Los galos, pese a alcanzar las semifinales, han sido una de las grandes decepciones del torneo, siendo incapaces de jugar siquiera un buen partido. De todas las versiones que ha tenido Deschamps, esta ha sido la más previsible y carente de idea en la que se ha visto que si Mbappé no está bien el equipo sufre demasiado.

Los de Southgate alcanzaron la final por el cuadro fácil, pero dejando muchas dudas en todos los encuentros, a excepción de las semifinales donde parecían sacar su mejor cara. En la final ante España se volvió a ver a una Inglaterra plana que seguía aferrándose a goles individuales en los últimos minutos, aunque esta vez sin fortuna. Con una plantilla formada casi en su totalidad por jugadores de la Premier League, el pobre juego demostrado no deja en buen lugar a la que muchos consideran la mejor liga del mundo.

El capitán de la selección española, Álvaro Morata, levanta el trofeo de la Eurocopa tras la final en Berlín con victoria 2-1 ante Inglaterra. Fuente vía: AFP.

Otras como Portugal y Países Bajos han dado rendimientos con altibajos, más voluntariosas y con chispazos individuales como los de Gakpo y Leao que grandes escuadras trabajadas. A esta retahíla de selecciones hay que sumar a Italia y Bélgica, quienes cayeron en octavos después de decepcionar en fase de grupos. Quizá la Mannschaft ha sido la segunda mejor selección por detrás de España, pero el enfrentamiento de ambas en cuartos privó de seguir viendo a los teutones.

Esto deja a España como la única gran selección que ha brillado. Pese a no partir como la gran favorita, la Roja cautivó a todos desde el partido inicial ante Croacia llegando a hacer pleno de victorias en los 7 encuentros. Con un fútbol divertido, vertical y dinámico han derrotado a los países con más nombre como Italia, Alemania, Francia e Inglaterra y con su cuarto trofeo ya presumen de ser la selección con más Eurocopas en la historia.

Más táctica menos talento

Para explicar el bajón de nivel en esta Eurocopa hay que tomar como casos los anteriores torneos de verano, donde si bien hubo mayor nivel ya había síntomas de que algo no marchaba bien. En 2021, una Eurocopa afectada por el COVID nos dio a Italia como campeona, una selección muy bien trabajada en lo táctico que no gozaba de tan grandes estrellas mundiales. Más de lo mismo ocurrió en 2016 con la Portugal de Cristiano Ronaldo, que doblegó a Francia, la favorita por nombres. El equipo luso también era un conjunto cohesionado donde el rigor táctico primaba por encima del resto.

Hoy en día, en torneos cortos donde no hay una preparación de meses, los buenos equipos se encuentran desde el orden, la química y la táctica, siendo la calidad individual un factor diferencial pero cada vez más esporádico.

Para ejemplificarlo cabe analizar a las selecciones revelaciones como Gales e Islandia en 2016, Dinamarca y Suiza en 2021 o Turquía en 2024. Ninguna de ellas tenía más de una estrella, pero lo suplían con un trabajo superlativo del esquema planteado por el entrenador que plasmado en el césped les daba pelea a las grandes selecciones. El deseo de ganar lleva a cometer menos errores y ello conduce a jugadores menos inventivos e individuales donde el pase al compañero está por encima del regate. La táctica prevalece, los focos sobre cada futbolista se diluyen, todo se iguala.

Época de cambio generacional

A la pérdida de individualidades se suma el momento de cambio generacional que estamos viviendo, donde las grandes leyendas de la anterior década se están retirando y nuevas figuras están emergiendo. Bellingham, Foden, Lamine, Nico, Musiala, Wirtz, Gakpo, Leao, Güler… son nombres que con el paso de los años puede que sean grandes, pero hoy pueden dar la sensación de insuficientes a comparación de anteriores figuras.

Aquellos con mayor estatus tampoco han ayudado a subir el nivel, a Mbappé su lesión de nariz lo ha limitado demasiado, Griezmann, Kane, De Bruyne y Van Dijk han sido una sombra de lo que fueron en torneos pasados, mientras que a Cristiano y Modric los años ya les pasan factura. De los veteranos más destacados mencionar a Kroos en su último baile, al siempre fiable Neuer y al inmortal Pepe.

Mención aparte merecen los españoles, Carvajal ha sellado la mejor temporada de su carrera poniendo el broche de oro con su Eurocopa y El MVP de Rodri explica por qué actualmente es uno de los mejores jugadores del mundo. En esa línea intermedia entre nueva y antigua generación encontramos a Cucurella, Fabián y Olmo, que han sido los mejores en su puesto; el triunfo de España no se entendería sin ellos.

La alta carga de partidos

Otro factor a tener en cuenta para juzgar el nivel de esta Eurocopa es la alta carga de partidos. Con la UEFA y FIFA alargando cada vez más el calendario, los jugadores llegan «fritos» a los torneos de verano. Se nota especialmente en futbolistas de clubes de primerísimo nivel que perfectamente pueden acumular 40 o 50 partidos a sus espaldas, esto da como resultado que muchas figuras no lleguen en su plenitud física y jugadores de menor nivel si puedan deslumbrar. De esta manera se explicaría el clásico caso de jugador que parece mucho mejor en su selección que durante el año con su club.

Hay que entender el contexto en el que se disputa la Eurocopa y hacia dónde va el fútbol en general. Quizá comparando con su homónima en Sudamérica, el torneo no ha chirriado tanto, pero siendo críticos y siempre buscando el mayor espectáculo, la Euro 2024 no ha brillado por su nivel futbolístico más allá de España y la emoción habitual de ver que país gana en cada encuentro.

Declan Rice ha sido el fubolista de las 5 grandes ligas que más partidos ha disputado con 53 encuentros. Fuente vía: Transfermarkt.

Con el aumento del calendario anual, la prevalencia de la táctica sobre la individualidad y el trabajo físico de los jugadores, el fútbol de selecciones ya se ha transformado a lo que apuntaba los dos anteriores torneos. Conjuntos muy bien trabajados, pero menos diferenciados, donde los partidos son verdaderamente igualados y el talento individual pasa a un segundo plano.

 

Imagen principal vía: Selección Española. Eurocopa.

Por: Kevin Chin Galindo.

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