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Osasuna hace respetar la categoría

El Osasuna se llevó un susto del Nàstic, teniendo que ir hasta la prórroga para ganar el partido. Los 'rojillos' se impusieron 1-2 más por experiencia que por calidad y están en octavos de final.

El Osasuna se llevó un susto del Nàstic, teniendo que ir hasta la prórroga para ganar el partido. Los ‘rojillos’ se impusieron 1-2 más por experiencia que por calidad y están en octavos de final.

Se sabe que la Copa del Rey es un torneo especial, donde cada año un equipo chico o de categorías inferiores deja fuera a los equipos de Primera. Muchas veces un equipo de Primera participa sabiendo que es muy difícil de ganar esta competición y no tiene la plantilla para competir en dos torneos a la vez, además de estar más preocupados por alcanzar sus objetivos en LaLiga. Sumado a esto se enfrentan contra la ilusión de un equipo que quiere aprovechar para que lo volteen a ver y darle una alegría a su afición, quienes acuden al estadio felices por ver a un equipo de Primera.

Y en Tarragona no era diferente. Los aficionados del Nàstic se dieron cita en el Nou Estadi para recibir el partido de dieciseisavos de final, con la esperanza de ver a su equipo avanzar a la siguiente ronda, dejando en el camino al Osasuna.

Alineaciones:

Gimnàstic: Parra; Pol Domingo, Montes, Gómez, Joan Oriol; Marc Álvarez, Fernández, Montalvo, Del Campo, Bonilla; Guillermo

Osasuna: S. Herrera; Peña, Ariadne, David García, Manu Sánchez; Ibañez, Brasanac, Kike Barja, Rubén García; Kike García, Chimi Ávila.

Osasuna golpeó primero

Nada más iniciar el encuentro, el equipo rojillo -hoy jugando de blanco- mostró superioridad, con un 4-4-2 bien plantado tomaron posesión del balón rápidamente en el partido. Y generando peligro, metiendo frío a toda la grada catalana que intentaba animar a un Nàstic que se veía tímido en el campo. Al minuto once llegó el primer aviso con un tiro al palo del Chimy Ávila. Solo cinco minutos después cayó el 1-0. Kike García se encontró en el área un balón mal rechazado que solo tuvo que empujar a la red.

El mismo García y Kike Barja tuvieron un par de llegadas más antes de la media hora de juego. Hasta que los de Pamplona bajaron el ritmo. De a poco los de Raül Agné perdieron los nervios y empezaron a tener mayor posesión. Con su 4-2-3-1 fueron avanzando metros y ganando confianza, organizando sus jugadas desde atrás. Primero un centro peligroso, rechazado por Ariadne, y la más clara con una pared en la que Marc Álvarez llegó a línea de fondo y falló en el pase final. Los navarros no se confiaron y, en un intento por aprovechar espacios, siguieron intentando atacar. Sin embargo, la primera mitad terminó con el partido mucho más parejo que al empezar. Y con los locales fallando la última; un tiro sin fuerza que no preocupó a Herrera.

El Nàstic igualó el trámite y el marcador

El segundo tiempo arrancó con un ritmo mucho más veloz que el primero. Ambos equipos teniendo acercamientos a portería rival. Tiros de esquina e intentos de fuera del área, aunque sin nada que inquietara a los porteros. De a poco, los visitantes comenzaron a imponerse nuevamente en base a calidad y experiencia, mientras que los catalanes no lograban aprovechar ni una contra.

Agné ya había hecho un par de cambios, hombre por hombre, al descanso, y a la hora de partido decidió volver a mover el banquillo. Con apenas un minuto en el campo, Lupu dejó escapar una ocasión clara, rematando por encima del arco un gran centro de Fernández. Esto sirvió de motivación, pero el momento de los locales se pasó rápido; en parte por una lesión de Peña, en la que se perdieron un par de minutos mientras salía del campo.

El partido cayó en un ritmo lento en el que no pasaba nada. Los técnicos intentaban cambiar algo enviando hombres frescos al campo, pero constantes faltas y tarjetas evitaban que hubiera emociones. El Nàstic discretamente fue alejando el balón de su portería y pisando campo rival cada vez más. Hasta que, al 78’, llegó un centro a segundo palo y Fernández puso el empate de cabeza. Dos minutos después Lupu volvió a tener una clara al terminar un contragolpe, está vez la mandó a las manos de Herrera.

Cuando parecía que el momento anímico era para el equipo local, animado por los 8.000 asistentes, Fernández se hizo expulsar reclamando una falta. Rápidamente, el equipo de Arrasate aprovechó el jugador de más y, aumentando la intensidad, obligó al rival a encerrarse cerca de su área. Lograron generar peligro, pero no el gol que evitara la prórroga. La tónica del tiempo extra fue la misma. Osasuna volcado y Nàstic aguantando con un hombre menos. Justo cuando parecía que aguantarían hasta el final, Montes empujó el balón en su propia portería en un intento de rechace prácticamente sobre la línea.

El Nàstic no bajó los brazos y se lanzó por el empate, con más corazón que fútbol. No solo no les alcanzó, sino que los rojillos pudieron liquidarlo en una contra. Digno partido de un equipo de Primera RFEF, cuyo esfuerzo fue aplaudido por la afición. Por su parte, toca al Osasuna estar pendiente del sorteo del próximo sábado, donde conocerá a su rival de los octavos de final en esta edición de la Copa del Rey.

Imagen vía: @Osasuna

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Emiliano Méndez

Mexicano residiendo en Barcelona. Abogado de profesión, pero su pasión por el deporte lo ha llevado a dedicarse al periodismo deportivo. Graduado del master en periodismo deportivo de MARCA. Con experiencia en prensa escrita, radio y televisión; en medios como MARCA, RadioMARCA, TDN y Univisión Deportes. “Mi objetivo es transmitir lo que el deporte me hace sentir. Informar de forma objetiva, analítica y priorizando la calidad sobre la cantidad”.

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