
Adelaide United, con Guillermo Amor como entrenador y tres jugadores españoles, protagonizó una de las gestas más épicas de la historia futbolística en Australia.
El fútbol y la poesía épica. Un deporte y un género literario que no deberían encajar en ninguna comparativa, pero que, de vez en cuando, se funden y nos regalan historias que podrían protagonizar cualquier poema de Homero.
La épica es un género literario en cuyas obras se relatan acontecimientos legendarios relativos a las hazañas de uno o más héroes y sus respectivas luchas. En el escenario futbolístico, se han sucedido diversas historias que encajan en esta definición. Para conocer una desempeñada por héroes españoles, que además contiene tintes románticos, debemos viajar a la otra punta del mundo.
Ocurrió en Australia en la 2015/16. Más concretamente, en Adelaide, capital y ciudad más poblada de South Australia.
El equipo local es el Adelaide United. Una temporada antes, en la 2014/15, se había proclamado campeón de la FFA Cup (Copa de Australia) y había llegado a las semifinales de los playoffs por el título de la A-League. Todo esto, bajo los mandos de Josep Gombau, técnico catalán, su segundo, Guillermo Amor, y cuatro jugadores españoles.
Las expectativas para la siguiente temporada estaban por las nubes. Josep Gombau tuvo que abandonar el puesto de Head Coach por motivos personales y Guillermo Amor ocupó su lugar. Además, uno de los futbolistas españoles, Miguel Palanca, se marchó al Gimnàstic de Tarragona. Por tanto, además de Amor, sólo restaban Isaías Sánchez, Pablo Sánchez y Sergio Cirio, conocidos como el “spanish trio”.
A big feliz cumpleaños to this legend, Guillermo Amor pic.twitter.com/FoKt3jGOM6
— Adelaide United (@AdelaideUnited) December 4, 2022
Contra todo pronóstico, la liga comenzó de forma catastrófica. Adelaide United no venció en ninguno de los ocho primeros partidos. Encadenó cuatro jornadas consecutivas, de la 4 a la 8, siendo el colista de la A-League.
El 6 de diciembre de 2015, en la jornada 9, el equipo de Guillermo Amor recibía al Perth Glory, conjunto donde jugaba Diego Castro, y logró sumar su primera victoria de la temporada.
Desde entonces, acumularon 14 jornadas consecutivas sin conocer la derrota y se plantaron en la jornada 22 como líderes de la liga australiana. En sólo tres meses transitaron de la última a la primera posición.
Una derrota en la vigesimotercera fecha les apartó del liderato, pero en la última jornada, la 27, lo volvieron a alcanzar, terminando a un punto del segundo y el tercer clasificado.
En Australia, el campeón de liga no es líder de la fase regular (Premiers), sino el vencedor de los playoffs. Adelaide United venció holgadamente en la semifinal a Melbourne City por 4-1 y en la final a los Wanderers por 3-1.
En ambas eliminatorias anotó Pablo Sánchez saliendo desde el banquillo. El gaditano adquirió la fama de jugador revulsivo, apodado “supersub”, ya que no era titular habitual, como sí lo fueron Isaías Sánchez y Sergio Cirio, pero sí que anotó una gran cantidad de goles partiendo desde la banca.
Esta fue, pues, la épica historia de una remontada legendaria, que convirtió al equipo colista en la jornada 8 en campeón impoluto de la A-League, tras una racha de imbatibilidad excelsa. Es el hito futbolístico más trascendental de la historia contemporánea de Australia. Una trama propia de cualquier poema de Homero. Una épica con mucho Amor.
Imagen principal vía: The Advertiser
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