La Mejor Información Deportiva

Una “tortura” medieval le lleva a la Maratón de Boston

0

40 años, británico y deportista, triatleta y el mejor, tanto que tiene el récord mundial de Ironman (7:40:23), su próxima parada era un mundial de larga distancia y a falta de tres días un coche le lleva por delante rompiéndole el cuello. Esta es la historia de Tim Don, quien no vio truncados sus sueños por un accidente.

Hace siete meses la vida del plusmarquista mundial cambiaba para siempre, su carrera deportiva estaba a punto de acabar. El 11 de octubre del 2017, mientras preparaba el Ironman de Hawaii, Tim Don sufrió un fatídico accidente cuya única solución o al menos, la solución más rápida y cómoda era operarse para fijar la vértebra rota con lo que perdería toda la movibilidad en el cuello.

Cuatro.com

Don no pensó en abandonar y eligió una segunda opción, tener un halo. “El halo es un dispositivo de tortura medieval. Es una experiencia terrible pero es la mejor opción si se quiere una recuperación completa sin limitaciones a largo plazo. Básicamente consiste en clavar cuatro clavos de titanio en la cabeza del paciente, dos en la frente y dos en la parte trasera, subirlas con una circunferencia y colocar dos barras de metal para formar un busto. Hay que llevarlo unos tres meses. Es muy doloroso. Pero funciona” explica el médico de Don en el documental The Man with the halo.

Fuente: tri_thedon

Durante esos meses Don, inmóvil en un silla especial vomitó de dolor, vio como su frente supuraba y no durmió más de una hora y media seguida: “Si voy a recuperarme, voy empujar mis límites para hacerlo lo antes posible y lo mejor que pueda. Si soy capaz, seré incluso mejor que antes” confesó el protagonista.

Don ha estado entrenando duro para volver a estar en lo más alto, “mientras me recupero otros están intentando quitarme mi récord. Y no quiero ser segundo. Quiero ser el mejor, cueste lo que cueste”. El hombre acostumbrado a una forma física excelente, el que ha entrenado con Mo Farah, el que participó en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, Atenas 2004 y Pekín 2008 ahora, después de tres meses, podrá sentirse de nuevo deportista profesional, ya que este lunes intentará realizar en 2 horas y 50 minutos el Maratón de Boston, una marca similar a la que consiguió el año pasado mientras preparaba el Ironman de Hawaii.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.