La Mejor Información Deportiva

Siempre que llueve… Escampa

@AstonMartinF1
0

Artículo de opinión sobre la bajada de reputación de Sebastian Vettel y cómo puede levantarse tras fracasar con Ferrari.

La carrera deportiva de todo piloto de Fórmula 1 tiene sus subidas y bajadas, independientemente del palmarés que puedan ostentar durante sus años de trayectoria. Además, toda racha, sea cuál sea su tendencia, deja una huella que marcan un antes y un después en tu devenir como profesional, ya que el calvario de Fernando Alonso con McLaren-Honda, los años de frustración de Jacques Villeneuve en Honda o los difíciles comienzos de Carlos Sainz y Nico Rosberg en Toro Rosso y Williams respectivamente cambió la vida de estos protagonistas.

Empieces dónde empieces, el universo girará y siempre llegará una posición en la que la lluvia caiga a tu alrededor. A finales de la década del año 2010, los astros se alinearon para empapar la reputación de Sebastian Vettel durante su periplo en Ferrari. Tras haber ganado cuatro Mundiales seguidos con Red Bull ante rivales poderosos como Fernando Alonso o Lewis Hamilton y, haber sido superado con claridad por Daniel Ricciardo en el primer año de la era híbrida con el mismo coche, buscó el reto de buscarse a sí mismo mediante nuevos retos.

De la posible leyenda… al fracaso

Ferrari fue el desafío escogido, ya que iría al equipo en el que su ídolo Michael Schumacher había certificado su pase a la leyenda. Emular los pasos de un referente inspiran motivación y hacerlo en un equipo glorioso con ansia de títulos suponen un paso definitivo hacia el paraíso. Nada más lejos de la realidad, a pesar de haber obtenido dos subcampeonatos en los años 2017 y 2018, demasiados errores de bulto jugándose el pentacampeonato con Hamilton o en situaciones de relativa normalidad y actitudes físicas y/o verbales groseras por radio sacaron la peor versión del teutón.

Aquella imagen dañada fue el caldo de cultivo esperado por los detractores de Vettel para masacrarlo y dejar en la nada sus títulos mundiales, sobre todo para aquellos que lo ven como un piloto estupendo, sin tener categoría de leyenda. Al fin y al cabo, dichos «haters» consideran que sus mundiales se vieron favorecidos en gran medida por la superioridad de Red Bull durante la segunda parte de la era de los V8, obviando su progresión vertiginosa desde Toro Rosso hasta convertirse en campeón o cómo Mark Webber no llegó ni tan siquiera a ser subcampeón.

Al mismo tiempo, creen que un piloto llega a la categoría de extraordinario con un monoplaza alejado del umbral del dominio absoluto. Aunque  Charles Leclerc le batió enérgicamente en 2019 y en su última horrenda temporada con los de Maranello y cometió excesivas erratas durante su periplo de rojo, ya dejó muestras lo que es capaz de hace con un coche aspirante a los puntos.

Antecedentes de remontada

Cabe recordar que se dio a conocer en la temporada 2007 con un Toro Rosso abocado al fondo de la parrila. En aquel contexto, y debutando a mitad de año, rodó en posición de podio durante el Gran Premio de Japón hasta sufrir un fatal accidente con Mark Webber, la cuarta plaza en China y haber rodado en top 10 hasta abandonar por problemas mecánicos en Brasil. Fue el prólogo a un apasionante año 2008 en el que acabó entre los ocho primeros y habiéndose permitido el lujo de conseguir su primera victoria en el lluvioso Gran Premio de Italia. Fue la punta del iceberg a una temporada en la que metió al coche reiteradamente en puntos, incluso llegando a sumar una cuarta plaza en el lluvioso Gran Premio de Brasil in extremis que puso en jaque el título de Lewis Hamilton.

Por tanto, queda demostrada la valía de Vettel a los mandos de un Fórmula 1. En la misma medida, no se escapa de sufrir las pendientes empinadas de todo profesional, las mismas que determinan su gloria o su eternidad en un deporte extremadamente exigente. La gloria es un valor seguro que ya ha conseguido, entre otras razones, por ser el piloto más joven en ganar un Mundial de Fórmula 1, darle a Toro Rosso y Red Bull su primera victoria, ser el único piloto que ha bañado las vitrinas de Milton Keynes de títulos mundiales y, por supuesto, permanecer más de 13 años en la competición más laureada del Motorsport.

Eternidad o Gloria

Por otra parte, está en juego su eternidad, ya que levantarse y demostrar que tiene carácter guerrero para compensar caídas supone dejar vigencia de su afán de superación, principal estandarte del deporte. Encontró una nueva oportunidad en una Aston Martin en progresión ascendente, pero con el entorno en contra puesto que Eddie Jordan, principal raíz de esta escudería y su primer piloto, Lance Stroll, lo consideran un error o un piloto tremendamente factible de batir.

Imagen
@sebvettelnews

2021 ha dejado entrever que sus aliados han optado por jugar en su contra, pero no ha sido ni será la última vez que se vea la adversidad acompañado de la soledad. Tuvo un paupérrimo inicio de año 2008 que amenazaba su continuidad, y lo revirtió confirmándose como un crack a tener en cuenta y su primera mitad de 2012 no invitaba demasiado al optimismo, pero realizó una segunda parte de año de escándalo que le permitió llegar a obtener el tricampeonato, incluyendo dos remontadas heroicas en Abu Dhabi y Brasil que podrían haberle dejado KO. Además, compensó un 2014 «humillado» por Ricciardo realizando un extraordinario debut en Ferrari allá por 2015.

Como podemos comprobar, la Historia juega a su favor porque los acontecimientos del pasado son salvoconductos para creer en un resurgimiento y en caso de que el tiempo opte por detener su leyenda, nadie le arrebatará la gloria, permitiendo que el paso de los años anteponga los éxitos a los fracasos. Por tanto, pase lo que pase, tendrá lugar un fenómeno deseado en la pandemia del COVID-19: «siempre que llueve, escampa».

 

Fuente de la imagen: @AstonMartinF1

Síganme en: @victor9715 y sigan toda la información y actualidad deportiva en @Vip_deportivo, en nuestro Facebook: VIP DEPORTIVO e Instagram @vp_deportivo.

Deja un comentario