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¿Por qué Venezuela no se ha clasificado a un Mundial?

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La Vinotinto cuenta con la pata de los jugadores, pero le falta tener las de los directivos y entrenadores para poder clasificarse a un Mundial

Brasil ha participado en 21 Mundiales. Argentina en 17. Uruguay en 13. Chile en 9. Paraguay en 8. Colombia en 6. Perú en 5. Bolivia en 3. Ecuador en 3. Y Venezuela en ninguno. Venezuela es el único país de Sudamérica que no se ha clasificado a una Copa del Mundo de categoría absoluta. ¿Cómo es posible que en 90 años de historia de los Mundiales un país como Venezuela nunca haya podido participar? Ni siquiera lo ha conseguido con la actual generación de jugadores, la mejor de su historia y superior a la actual de muchas selecciones sudamericanas. El fútbol es de los futbolistas porque los partidos los ganan los futbolistas, pero estos los empiezan a ganar los directivos y entrenadores. Las tres patas necesarias para ir al Mundial son jugadores, entrenadores y directivos, y Venezuela nunca las ha tenido unidas al mismo tiempo.

Para conocer como Venezuela no se ha clasificado para un Mundial debemos repasar la historia. El fútbol nació a finales del siglo XIX en el Reino Unido. La FIFA fue creada en 1904 con siete miembros: Bélgica, Dinamarca, España, Francia, Paises Bajos, Suecia y Suiza. Desde entonces, es muy extraño no ver a cada uno de estos paises europeos disputando un Mundial. Por su parte, en 1916 se creo la Confederación Sudamericana de Fútbol, conformado por cuatro naciones: Brasil, Argentina, Uruguay y Chile. Precisamente, estos son los paises sudamericanos que sumas mas participaciones en un Mundial. El fútbol crecía a nivel mundial, pero aún no llegaba a Venezuela, donde por aquel entonces era considerado como un deporte de extranjeros. El fútbol no existía en Venezuela, por lo tanto no había ninguna de las tres patas necesarias para clasificarse a un Mundial.

No seria hasta el año 1965 que Venezuela participaría en unas eliminatorias para el Mundial y dos años después en su primer Campeonato Sudamericano. Por aquel entonces, ya se habían disputado 8 Mundiales y 25 Campeonatos Sudamericanos. Venezuela entraba al mundo del fútbol casi por obligación, pues de las diez federaciones sudamericanas fue la última en formarse y afiliarse, y encima lo hacia de una manera amateur, sin contar con jugadores, entrenadores y directivos profesionales o altamente capacitados, y prácticamente con más de 30 años de desventaja con respecto a sus rivales. Pero en esa época se produciría un hecho que no solo cambiaria la cultura del pais, sino a largo plazo el arraigo del venezolano por el fútbol. Producto de las guerras y sus consecuencias negativas, muchos inmigrantes españoles, portugueses e italianos arribaron a Venezuela, y con ellos su cultura y amor por el fútbol. Por primera vez se veía fútbol en Venezuela, y los resultados tardarían en llegar, pero llegarían gracias en gran parte a esta influencia europea.

Venezuela comenzó a saber lo que era el fútbol, pero aún tenia enfrente al gigante del beisbol y los aficionados al deporte no acudían en masa a los estadios de fútbol, por lo que era muy difícil que los directivos, como gerentes que son, motivaran y crearan un proyecto que llevara a Venezuela a, por lo menos, competir y acercarse a una clasificación para un Mundial. A finales del siglo XX e inicios del XXI, se puede decir que Venezuela contaba con esas tres patas necesarias, pero eran de un nivel bastante bajo e insuficiente para soñar en cotas altas. Pero fin al cabo, Venezuela tenia jugadores, entrenador y directivos, y eso le hizo crecer poco a poco en el mundo del fútbol y por ejemplo ganar por 3-0 en Montevideo a Uruguay, un hecho conocido como el ‘Centenariazo’. Lo vieron los ‘chamos’ del momento, al día siguiente querían jugar al fútbol y no al beisbol, y hoy son los jugadores de la Selección.

Venezuela sólo ha crecido futbolísticamente cuando, mejor o peor nivel y al mismo tiempo, ha contado con las patas de los jugadores, entrenadores y directivos. De hecho, las dos veces que Venezuela ha estado más cerca de un Mundial fueron en las eliminatorias del 2010 y 2014. ¿Porque? Porque tenia jugadores que jugaban en ligas importantes de Europa, seleccionadores como Richard Páez y Cesar Farías que contaban con una aceptable formación previa, y una directiva ambiciosa que se lanzo y fue capaz de por ejemplo organizar la Copa América 2007 o llevar a la España campeona del mundo al pais criollo. Venezuela lo tenia todo para acabar entrando en un Mundial, pero por falta de mirada larga, esa que si tuvieron los directivos del siglo XX gracias a la influencia de los inmigrantes europeos, se perdió la base que sustentaba el proyecto y por tanto el mismo se acabo derrumbando.

«Venezuela es el país que más ha crecido en el fútbol mundial en los últimos 10 años», le dijo Jorge Sampaoli al medio ‘Goal’. Sampaoli se fundamenta en la máxima de que el fútbol es de los futbolistas, y aqui no hay nada que discutirle. Los jugadores de la Selección Venezolana juegan en las mejores ligas del mundo. Wuilker Fariñez en Francia, Roberto Rosales, Yangel Herrera, Darwin Machis y Juanpi Añor en España, Tomás Rincón y Chancellor en Italia, Salomón Rondón y Peñaranda en Inglaterra, Sergio Córdova en Alemania, Yordan Osorio y Murillo en Portugal, entre muchos otros. Y hay que recordar que Venezuela quedo subcampeona en el Mundial Sub-20 de 2017. No hay duda de que el futbolista venezolano está creciendo muchísimo, y cada vez es más valorado, pero la Selección está desaprovechado todo este talento. Venezuela está viendo pasar el tren del Mundial cuando cuenta con la mejor generación de futbolistas de su historia, y todo por culpa de no contar con una base que sustente este proyecto que en condiciones normales seria ganador. Actualmente, Venezuela no cuenta ni con las patas de los entrenadores ni con la de los directivos.

Los jugadores venezolanos cada vez son mejores, pero quienes los guían no mejoran a su ritmo. Y es que los entrenadores del fútbol base en Venezuela, y ni siquiera los que dirigen en Primera División, reciben una formación de nivel FIFA. El nivel es bastante bajo, y esto se nota cuando a los equipos venezolanos les toca competir en la Copa Libertadores o en la Sudamericana, donde no avanzan a rondas superiores en gran parte por culpa de errores tácticos muy fragantes y groseros. De hecho, el nivel es tan bajo que la Federación se ve obligada a contratar a un entrenador extranjero para que dirija a su selección absoluta. Pues bien, la Federación Venezolana podría ahorrarse mucho dinero y sobre todo una mala imagen de cara al exterior si a los entrenadores de su pais les ofrece una formación mínimamente exigible para competir con el resto de selecciones y clubes del continente americano. Venezuela tiene que crear un Colegio Nacional de Entrenadores, donde todos los formadores reciban unos conocimientos necesarios por parte de técnicos capacitados y experimentados. Los ‘maestros’ podrían ser Páez y Farías, pero la triste realidad es que el primero está en su casa y el segundo en Bolivia.

Y la culpa de que dos de los mejores entrenadores de toda la historia del fútbol venezolano estén sin sumar en pro del propio fútbol venezolano la pueden tener ellos, que igual están cómodos siendo los reyes, pero también la tendrá la tercera pata de este cuento, los directivos que no logran o no quieren convencerlos. Para entender mejor cual es la situación actual de la Federación Venezolana sólo debemos pasar por ‘Twitter Venezuela’, y ver las tendencias de esta semana. El nombre de Jesús Berardinelli, presidente de la Federación, ha aparecido más que el del presidente del pais, y no ha sido para nada bueno. Berardinelli fue detenido por motivos que solo hacen dañar aún mas la imagen de la Vinotinto. Esto se une a las denuncias de los mundialistas sub-20 por impagos de primas, la renuncia por discrepancias extradeportivas del ex seleccionador Rafael Dudamel, el reciente lio con la FIFA que puede tener un final oscuro para el futuro del fútbol venezolano y un largo etcétera. Los directivos de la Federación no suman, muy lejos queda esa organización de la Copa América 2007.

El fútbol es de los futbolistas, una máxima que en la Selección de Venezuela no se cumple. La Vinotinto está desaprovechando el mayor talento que ha tenido nunca por no tener una base, que debería ser el eje de cualquier proyecto. Estamos ante los últimos coletazos de la generación de los Salomón Rondón, Tomás Rincón, Rosales y compañía, que veo complicado que consigan la clasificación a Qatar 2022, pero Venezuela tienen en sus manos la inminente explosión futbolística de los subcampeones de Mundial Sub-20 del 2017. Venezuela no puede desaprovechar la mejor hornada de futbolistas de toda su historia, debe coger al toro por los cuernos y encontrar esas dos patas. Tienen que plantearse  el realizar unas elecciones presidenciales en la Federación, pues la actual dirigencia se ha metido en un túnel muy oscuro y que parece no tener salida, y quien salga de presidente, suenan nombres para ser candidatos como Tony Carrasco y Rafael Lacava que desde hace muchos años vienen sumando por el fútbol base y en general el fútbol venezolano, lo primero que debería hacer es crear un Colegio Nacional de Entrenadores, darles a sus técnicos la formación que necesitan y se merecen para crecer ellos mismos y sobre todo hacer crecer al fútbol venezolano y en consecuencia a la Selección. Venezuela, al Mundial sólo se van con tres patas: jugadores, entrenadores y directivos.

Imagen vía: Federación Venezolana de Fútbol

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