La Mejor Información Deportiva

Por la boca muere el pez

0

Artículo de opinión sobre cómo una rajada pública puede sentenciarte de por vida.

La ambición y la prudencia son dos términos que parecen ser contrapuestos, pero uno necesita al otro para poder llegar al triunfo. Las declaraciones de Fernando Alonso en las que dijo que era mejor piloto que pilotos del calibre de Lewis Hamilton o Max Verstappen son una muestra de un calentamiento de lengua que puede pasarte factura.

No solamente no existe una ciencia exacta que demuestre quiénes tienen las mejores aptitudes, tampoco podemos olvidar que la Fórmula 1 alberga la posibilidad de jugarte la vida a más de 300 km/h. Por tanto, quiénes ven el paso de la vida a una fugacidad directamente proporcional al rugido de las máquinas suelen verse afectados por los múltiples factores que inciden en un resultado más allá del puro talento al volante.

Porque el significado de talento va más allá. Si queremos tratar a la Fórmula 1 como un deporte en el que se puede aplicar la Ética emergente en la vida misma, es primordial que prime el sentido común en cada una de las palabras que se dejan salir de nuestras entrañas. Porque nuestras entrañas marcan el ADN de nuestra alma y dictan cuáles son nuestros defectos y virtudes.

Dar ejemplo dentro y fuera de la pista

Para empezar, los pilotos son personas mediáticas, por lo que se se convierten en carne cañón para el entorno canallesco y, por otro lado, en ejemplo para las generaciones venideras. ¿Acaso un aficionado que crece con Fernando Alonso como ídolo puede entender el valor de la humildad si desprecia a los equipos en los que se encuentra y se autoproclama el mejor?

Imagen
@alo_oficial

Puede ser que la veteranía convierta la experiencia en una virtud y su periplo en el WEC, Dakar, IndyCar o Daytona en una gran capacidad de adaptabilidad. Pero su trayectoria ha dejado vigente cómo el tiempo le ha convertido en un pobre Nemo que ha acabado muriendo por la boca del tiempo.

El mejor piloto hace el mejor equipo

Una mentira repetida mil veces la puedes hacer verdad. Y gran parte de la prensa española no ha dejado de mencionar que es un gran piloto porque es capaz de sacarle el máximo partido del monoplaza que no siempre ha estado en las mejores condiciones. Pero Franz Tost, CEO de Alpha Tauri, considera que solamente los mejores pilotos son quiénes promueven el avance de un equipo.

Parece que la palabra equipo queda tremendamente huérfana. ¿Si gano es porque hago malabares con el monoplaza, pero si pierdo, es porque no me dan un buen coche? Para muchas personas, Fernando Alonso gana en Monza 2010 tras haber hecho una estrategia sublime para compensar la mejor salida de Jenson Button, es un héroe, pero en cambio, el error de Abu Dhabi es para que rueden cabezas.

Muy diferentes son los pensamientos de Daniel Ricciardo o Charles Leclerc que cuando los abandonos por problemas mecánicos o las estrategias de carrera eran perjudiciales para ellos en 2018 a 2019. Siempre antepusieron el equipo a sus intereses. Más de lo mismo ha ocurrido con Carlos Sainz cuando tuvo su mal inicio en la temporada 2019 o en la 2020 con la frase de «ganamos juntos, perdemos juntos». 

Ganamos y perdemos todos

Gana una institución, no una sola persona. Ni tan siquiera deportes más individuales como el tenis, natación o atletismo es ganado únicamente por una persona. ¿También podemos decir que el error de Alonso al saltarse la salida en China, el accidente en los libres de Mónaco o el error en Bélgica fueron del equipo? El germano Sebastian Vettel ha sufrido una campaña vomitiva en España por cometer un baremo de errores similar en las temporadas 2017 y 2018 en las que se jugaba el título.

Por si fuera poco, un Sebastian Vettel mucho más irrespetuoso y con peor estado de forma que el dominante en Red Bull ha obtenido mejores resultados que Fernando Alonso. 14 victorias por 11 del español, siendo el tercero con más. También es el tercero con más podios (55), superado únicamente por el inalcanzable Michael Schumacher e igualado con Rubens Barrichello. No podemos olvidar que estos resultados los ha obtenido en la era dominante de Mercedes y ante la atenta mirada de las bebidas energéticas.

Además, si profundizamos más en la desmitificación, Alonso dejó una Ferrari en horas bajas y hecha un solar. Pero peor han ido los destrozos en McLaren. Mucho «Engine Problem» o participar activamente en el cambio del motorista Honda por Renault para mantenerlo, pero tras encontrarse la escudería en 2018 hecha un solar, Andreas Seidl, Zak Brown, James Key, Lando Norris o Carlos Sainz, entre miles de trabajadores, han permitido que los de Wooking hayan recuperado el respeto perdido.

Por tanto, solo queda ver que la pista dicte sentencia y ponga cada uno en sitio. La justicia cósmica es igual para todos y los humildes, trabajadores y amigables acabarán triunfando por encima de la arrogancia y el egoísmo.

 

Imagen vía: @alo_oficial

Sigan toda la información y actualidad en @VIP_Deportivo y en nuestro Facebook: VIP Deportivo e Instagram @vp_deportivo.

Deja un comentario