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Óscar González refuerza el liderato en el Bierzo

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El ciclista del Supermercados Froiz se lleva la cuarta etapa de la Vuelta a León en Molinaseca.

Este jueves, la comarca del Bierzo daba la bienvenida a la XXIX Vuelta a León. Y la zona más al noroeste de la provincia no defraudó. Un gran ambiente a lo largo de los 131,1 kilómetros y un sol brillante sobre el asfalto de la ruta fueron los regalos de acogida de una dura jornada montañosa. Y es que en esta etapa de la Vuelta es donde las piernas de verdad han experimentado la dureza del fuerte terreno de la alta zona leonesa. Y Óscar González Brea fue el mejor amigo de la escalada.

Con un tiempo de 3h32’34”, el actual maillot amarillo de esta edición de la Vuelta a León reforzó su liderato en la cuarta etapa de la competición ciclista. El gallego partía de Bembibre con 19 segundos sobre el segundo en la general y, al cruzar en primera posición sobre la meta de Molinaseca, ese tiempo se vio incrementado en cuatro más. Anatoli Budiak, el que fuera vencedor por un segundo ayer, hoy vio como las tornas giraron 180º. Un mismo intervalo de tiempo separó al ucraniano de González Brea. El tercer puesto sería, nuevamente, para el ciclista del Gomur – Cantabria Inifinita Óscar Linares.

Todos los datos de la cuarta etapa

La subida a Onamio fue el recibimiento del Bierzo a la Vuelta. Y, por si eso fuera poco, la infinita ascensión a Foncebadón dio a conocer a la serpiente multicolor el porqué del mote de “rompepiernas” a esa subida. Un ascenso que fue aprovechado por un nombre propio, el del ciclista de Barcelona Eduard Rodés. El mismo protagonista dejaría atrás al pelotón para coronarse como líder de la Montaña y, arrebatando el puesto a Kevin Viñuela, líder de las Metas Volantes en esta cuarta etapa. El triatleta leonés lo intentó en Santa Colomba de Somozas, pero no aguantó el ritmo de los cabeza de pelotón.

Con el paso de la dura etapa Rodés fue alcanzado, nuevamente, por el gran grupo de la Vuelta. El guion pareció definirse a intentos de saltos en cabeza, hasta que cuajó en cuatro hombres a más de la mitad de la etapa. El Rías Baixas presumió en ese momento de tener a dos de sus ciclistas en ese grupo de dos pares de hombres. Un cuarteto que vio máxima su ventaja con respecto al pelotón con hasta dos minutos de renta en la bajada desde el Manzanal hasta Bembibre.

Como en la jornada anterior, una última ascensión, nuevamente a Onamio, devolvió a los fugados de vuelta al pelotón. Y, en ese sprint final, dos hombres bien conocidos en esta edición de la Vuelta a León gastaron su última bala. El líder atacó con fuerza esos últimos kilómetros. A lo que solo Budiak pudo responder. Los dos llegaron a la cima a la par, pero el todavía maillot amarillo demostró que esa prenda no es casualidad y, en la recta hacia Molinaseca, el ciclista ucraniano solo pudo ver ese dorsal 26 cruzar antes que él la meta.

Nueva etapa en la que Óscar González Brea seguirá vistiendo ese atuendo amarillo al que los ojos del fiel espectador a esta competición ya se han hecho normales. Una etapa en la que Jesús Nanclares, de nuevo, finalizó como el mejor de los leoneses. Y en la que Kevin Viñuela seguirá liderando las Metas Volantes. Este viernes, la etapa “reina” llama a las puertas de todos los equipos de carrera. El duro camino entre La Bañeza y La Baña será testigo de la fuerza de estos ciclistas. Cuatro puertos puntuables y diez más sin figurar en el rutómetro despedirán la zona montañosa de la Vuelta a León.

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