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La historia interminable

Hace ya tiempo que el balonmano español perdió su alegría y emoción. Al menos si a los enfrentamientos con los azulgranas se refiere. Michael Ende escribió, en 1979, La historia interminable. Un relato fantástico que cuenta las aventuras del guerrero Atreyu y el niño Bastián en las desconocidas tierras de ‘Nada’.

Si bien, Michael Ende viviera actualmente con nosotros y fuera fanático del balonmano, habría comenzado su libro por “Érase una vez, otra victoria sin miramientos de los guerreros de Xavi Pascual…”. Y es que es igual el buen estado de forma con el que lleguen los rivales a la cita. Los de la Ciudad Condal se encargarán de hacerlo parecer un partido de ‘profesionales vs amateurs’.

Todos los datos de la Caja Mágica

Con ganas e ilusión llegaban los de Manolo Cadenas a estas semifinales de Copa. La victoria del viernes ante Ciudad de Logroño había hecho soñar a la plantilla y a los aficionados de que el grito de “sí se puede” podía ser algo más que palabras de ánimo. Y, durante un par de minutos, esa energía pareció resultar.

Los maristas se despiden de la XLV Copa del Rey. Foto: Á. Bermejo

Jaime Fernández estrenó el marcador a las primeras de cambio. Un 0-1 que más de uno quiso fotografiar; pues ir por delante ante los de Pascual no es algo muy habitual. Aunque hubo que darse prisa para tomar la instantánea. El tiempo justo para ver como ese marcador se daba la vuelta con los tantos de Aleix Gómez y Aliño.

Un 3-2 se dibujó en los primeros cinco minutos de semifinal. Los siguientes cinco, serían Fede Vieyra contra Goliat. Dos tantos del argentino fueron neutralizados por otros dos de Cindric, y un par más de Gómez y Palmarsson (8-4).

Fede Vieyra fue uno de los más destacados en la primera mitad. Foto: Á. Bermejo

La ventaja comenzaba a cobrarse. Y peor es si al vendaval de tantos de Palmarsson se le une el acierto en portería de Kevin Moller y la mala suerte en la de Patotski. Y es que el meta bielorruso introdujo en su propia meta el rechace de un siete metros errado.

El ecuador de la primera mitad mostró un 11-6 en el electrónico. La imagen de un Manolo Cadenas incapaz de comprender cómo sus chicos habían sucumbido en los primeros instantes. Y la de un Kevin Moller que, además de detener goles, también los marcaba. Y es que suyo fue el 13-8 tras tirar a puerta sin portero que proteger.

La entrada de Acacio revolucionó la dinámica en ataque. Foto: Á. Bermejo

Salió Gonzalo Pérez y no le tembló el pulso en los lanzamientos de penalti, al igual que instantes después José Mario Carrillo. Tres tantos igualados por Mortensen, Fábregas y N´Guessan. Un parcial de 3-0 en los últimos cinco minutos dejó el 20-11 final en el marcador al descanso.

Sin nada que perder, los leoneses salieron a morder a ese cazador que tantos disparos estaba haciendo a su cuerpo. Pero el plomo es más mortal que las garras. Y si el Rey de la Selva anotaba dos tantos (Juanjo Fdez y Marchán), el cazador blaugrana respondía con tres más (Cindric, Palmarsson y Aleix Gómez); poniendo el 25-14 en lo alto de la Caja Mágica.

Víctor Tomás jugará su última final de Copa. Foto: FC Barcelona

Aunque serían los siguientes minutos en los que el León moribundo intentaría levantarse. Como un huracán y con un gran sector de la grada animando, los de Manolo Cadenas encadenaron un parcial de 4-1 en el ecuador de la segunda parte. Un gran Dino Slavic en portería y unos acertados Fede Vieyra, José Mario Carrillo, Camí y Donlin de cara a puerta redujeron a nueve la distancia (26-17).

Los ‘dioses’ catalanes estaban ‘sangrando’, y la grada volvía a rugir con ese grito de “sí se puede”. Un momento de gloria que se vio reforzado en los siguientes cinco minutos, con un tanto por parte de cada equipo (27-18). Hecho suficiente para que Xavi Pascual pidiera el tiempo muerto enfadado y nervioso.

Kevin Moller fue elegido MVP del encuentro. Foto: FC Barcelona

Y es que los maristas habían dejado en sequía a los azulgranas durante siete minutos, inédito en este torneo. Aunque, y como en la famosa película de la Warner Bros Space Jam, el técnico culé debió dar a sus jugadores la “poción secreta de Michael Jordan”. Y es que los siguientes cinco minutos se saldaron con un contundente parcial de 4-1 (31-19).

Es en ese instante cuando, en la tribuna de periodistas, una de las responsables del torneo pregunta a cada uno cuál le ha parecido el mejor de cada equipo. Aunque, y muy extraño es, en los partidos que juega el FC Barcelona solo se pregunta cuál es el mejor de los azulgranas.

Los leoneses frenaron a los catalanes en la segunda mitad. Foto: FC Barcelona

“¿Por qué no se tiene en cuenta al mejor de Ademar?”, pregunta un periodista de Radio Marca León. “Porque está claro que no van a ganar, y solo damos el MVP al equipo ganador”, responde la responsable. “En ese caso, para mí el MVP es el presupuesto del Barça”, contesta entre risas y sabiendo la triste realidad ese joven periodista.

Un último parcial con color leonés de 3-4 (con dobletes de Serdio y Feutchmann, respectivamente) dibujó el definitivo 34-23 en el marcador. Los leoneses finalizan así la XLV Copa del Rey. La historia interminable continúa escribiéndose párrafo por párrafo. Aunque, y como bien cita la obra del autor alemán, “la historia es una repetición interminable del modo de vida equivocado”.

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