BaloncestoDestacadoNBAOpiniónReportajes

La historia de Lonzo Ball, un camino lleno de baches

Lonzo Ball llegó a la NBA en 2017 tras ser el segundo elegido en el Draft por Los Angeles Lakers, considerado como una de las mayores promesas de la liga se encuentra ahora al filo de su carrera.

Lonzo Ball llegó a la NBA en 2017 tras ser el segundo elegido en el Draft por Los Angeles Lakers, considerado como una de las mayores promesas de la liga se encuentra ahora al filo de su carrera.

En el foco de la fama desde 2015, y dejando de lado las complicaciones por las que su padre, LaVar Ball, le hizo pasar, Lonzo Ball parecía que iba a tener un camino fácil después de llegar a la NBA en 2017 como segundo pick del draft, pero la historia de Lonzo Ball demuestra que ha sido todo lo contrario.

La expectación por el mayor de los Ball por parte de los medios y de lo que podía hacer en la mayor liga del baloncesto llegó mucho antes de lo esperado. Empezó a destacar en el instituto, fue en el equipo Chino Hills Huskies donde se consolidó como uno de los mejores proyectos del país.

Una carrera que seguiría creciendo con su paso por UCLA, en su primera y única temporada en el equipo universitario, promedió 14,6 puntos, 6,1 rebotes, 7,7 asistencias y más de un 40% de acierto en triples, además ayudó a su equipo a pasar de una racha de 15 victorias 17 derrotas en la temporada anterior a 31 victorias 5 derrotas con Lonzo en la plantilla, convirtiéndole así en el futuro rookie de la NBA.

Los inicios en Los Angeles Lakers

Sus primeros pasos en la NBA fueron vistiendo de lila y dorado. Con el dorsal 2 a la espalda, Lonzo llegaba a Los Lakers para convertirse en la nueva cara y el futuro de la franquicia, sería ahí donde demostraría de lo que era capaz.

La temporada de 2017 era, para el base, el salto a lo más alto, y de hecho empezó dejando a todos boquiabiertos, pero su rendimiento fue perdiendo fuerza poniendo en duda la selección de la franquicia.

Ball siguió haciendo unos grandes números en asistencias, rebotes y tapones, cerrando una primera aparición en la NBA con un sabor agridulce, sin olvidar que se perdió 30 partidos por diferentes lesiones, aunque fueron leves ahí empezaban los problemas de Ball.

Para su segundo año todos esperaban un mejor rendimiento del mayor de los tres hermanos, pero la llegada de Lebron lo dejo a la sombra y las lesiones volvieron a aparecer. Lonzo se perdió un total de 35 partidos por un esguince en el tobillo de tercer grado y un ligamento roto.

Un camino de traspasos

La NBA no es una liga justa y Lonzo ha convivido con esto desde sus inicios. Visto su rendimiento en las dos temporadas y el problema con las lesiones, en el verano de 2019 la franquicia angelina decidió traspasar a Ball y tres integrantes más a los New Orleans Pelicans, donde también estuvo dos años.

En este nuevo inicio para Lonzo fue una renovación en todos los sentidos. Demostró ser uno de los mejores defensas de la liga, un gran paseador y su porcentaje de tiros triples aumentó, pero su mala racha con las lesiones continuaba.

En 2021 New Orleans traspasó al jugador a los Chicago Bulls con un contrato de 4 años. El inicio de la temporada con los Bulls fue espectacular, Ball estaba volviendo a su nivel en UCLA, pero todo se torció en enero de 2022.

El inicio de un camino sin fin

El 20 de enero de 2022 la franquicia anunció que Lonzo Ball sufria de una “pequeña” rotura en el menisco en su rodilla izquierda, pero de pequeña tenia poco. Debía someterse a una artroscopia que le mantendría fuera de la pista entre 6 y 8 semanas, pero esto nunca fue así, de hecho, se perdió todo el resto de la temporada y post temporada.

Con la mirada ya puesta en la temporada 2022-23 un nuevo contratiempo apareció, lo que iba a ser una recuperación de máximo 8 semanas seguía alargándose: “realmente no puedo correr ni saltar. Y hasta que pueda hacer esas cosas, no puedo jugar» explicaba el jugador en un comunicado. 

Una preocupación cada vez mayor  

Las dudas sobre la vuelta de Lonzo Ball son cada vez mayores, pues entre una cosa y otra lleva sin jugar más de un año, desde el 14 de enero de 2022. Chicago Bulls no cuenta con el base hasta la próxima temporada por una nueva operación. 

En esta ocasión, se ha sometido a un trasplante de cartílago en la rodilla izquierda, una intervención que suponía la mejor opción para verle de nuevo jugando al baloncesto, si finalmente funciona podría ser el primer jugador en volver tras un trasplante de cartílago.

Las lesiones han acompañado a Ball desde el inicio de su carrera en la NBA y aun que siempre ha conseguido recuperarse. Pero, si esta ultima intervención no funciona, el que estaba considerado como una de las mayores promesas de la liga cuando fue drafteado puede ver su carrera finalizada de forma prematura.

 

Imagen principal: Jonathan Daniel/Getty Images

Síganme en @bernabeupaula21 y sigan toda la información y actualidad deportiva en @VIP_Deportivo, en nuestro Facebook: VIP Deportivo e Instagram: @vp_deportivo.

Publicaciones relacionadas

Deja un comentario

Botón volver arriba