La Mejor Información Deportiva

Kai Havertz, sinónimo de gloria europea y mundial

0

El mediapunta alemán, mismamente que en la final de Champions, anotó el gol de la victoria para otorgarle un nuevo galardón al Chelsea.

Kai Lukas Havertz, más conocido en Inglaterra como un despilfarro de dinero hace una temporada. Para contextualizar la situación, nos remontamos a la temporada 2020/21, curso donde el Chelsea fichó a Havertz por 80 millones de euros, proveniente del Bayer Leverkusen. A priori, la apuesta era un tanto rocambolesca por el gran desembolso que hicieron los pensioners. Para más inri, el potencial del alemán nos dejaba indicios esperanzadores, hasta tal punto de colocarlo en el escalafón de codearse con los mejores futbolistas del mundo. Sin embargo, sus primeros meses demostraron todo lo contrario y el aluvión de críticas y escepticismo terminaron pesando sobre el jugador.

Con Frank Lampard en el banquillo blue, el joven Kai quedó totalmente olvidado. Pese a que su andadura como futbolista del Chelsea fue notable, a partir de noviembre (el mes donde se infectó de Covid) su participación e influencia en el terreno de juego disminuyó considerablemente. Havertz jugaba minutos residuales con el técnico inglés y, además, Lampard le ubicaba fuera de la mediapunta, su posición predilecta. 

Tuchel, un sulfato de aire a una asfixiante presión mediática

La mala dinámica que tenía y el alto porte pagado en el mercado estival de 2020, fueron los detonantes del despido de Frank Lampard en enero de 2021. Como relevo al banquillo del Chelsea llegó Thomas Tuchel. El entrenador alemán, en cuestión de semanas, reconfiguró la mentalidad de todo el elenco. Especialmente, el estado anímico de su compatriota Havertz

Kai volvió a mover al equipo a sus anchas, como hacía en Alemania. Recibía, dirigía y descomponía. Era otro futbolista. No obstante, los aficionados seguían achacándole su falta de efectividad en el último tercio de campo, es decir, su escasez goleadora. En el Leverkusen, a diferencia de su estancia en Inglaterra, el talento germano promediaba prácticamente un gol por encuentro, ya fuese anotando o asistiendo. Es por ello que esa losa perduraba.

80 millones de euros que equivalen una Champions League y al respeto del fútbol

El Chelsea, contra todo pronóstico, llegó a la final de la UEFA Champions League. Se clasificó como primero de grupo con Lampard y, a posteriori, en la fase eliminatoria, Tuchel tomó el mando y consiguió desterrar al Atlético de Madrid, Oporto y Real Madrid. De esta forma y con la misma plantilla que no fructificó con Frankie, los blues se plantaron en el Estadio Do Dragão para luchar ante el Manchester City por la corona europea. 

La cita era perfecta para Kai, el cual no había sido capaz de anotar ningún gol durante la edición 20/21 de la Champions. Fue entonces cuando en el 42’, con un servicio medido de Werner, el regista de los blues rebasó a Ederson y marcó el tanto de la victoria y su primera diana del campeonato. 80 millones de euros que significaron la segunda Champions League de la historia del Chelsea, que tras desembolsar enormes cantidades en cada ventana de traspasos, finalmente consiguieron dar con la tecla y conformar un equipo ganador. 

Acto seguido, el silencio fue sepulcral con el bueno de Havertz, el cual aún no había dicho su última palabra.

Un zarpazo para escalar la cima mundial

El Chelsea, después de consagrarse campeón de Europa, fue automáticamente clasificado para el Mundial de Clubes, cuyo torneo reúne a los campeones de cada continente. Los blues aterrizaron a los Emiratos Árabes en plena crisis futbolística, ya que el juego que acostumbra a plasmar Tuchel no estaba proporcionando los resultados de antaño. 

Los pensioners, aún así, dejaron ‘KO’ al Al-Hilal en semifinales y se citaron con el Palmeiras en la final. El campeón de la Libertadores mantuvo contra las cuerdas al Chelsea, pues empataron 1-1 y prolongaron la contienda hasta la prórroga. Una vez instaurados en el tiempo de alargue, concretamente en el 115’, un disparo de Azpilicueta impactó en el brazo de Luan. Por ende, el colegiado señaló penalti y puso el estadio patas arribas a cinco minutos del final.

El elegido para golpear el esférico desde los once metros fue Havertz, que una vez más estaba sumido en una mala racha goleadora (6 goles en 28 partidos). El diamante de Aquisgrán no perdonó y engañó a Weverton; el Chelsea era campeón del Mundial de Clubes por primera vez en su historia, gracias a un gol ‘in extremis’ de Havertz. El director de orquesta de 22 años, si algo ha demostrado en su estadía en el Chelsea, es que en los momentos cruciales es diferencial. Con el permiso del plantel blue, Kai ha logrado una Champions League y un Mundial de Clubes con sus goles. El fútbol le dio revancha ante las duras críticas en sus inicios. 

Imagen principal: Getty Images. 

Síganme en @daniquintana_ y sigan toda la información y actualidad deportiva en @VIP_Deportivo, en nuestro Instagram @vp_deportivo o en nuestro Facebook: VIP Deportivo.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

A %d blogueros les gusta esto: