Jack Draper es uno de los mejores tenistas del mundo cuando está sano. Esta noche lo ha vuelto a demostrar, remontando un partido complicado frente a Novak Djokovic para pasar a cuartos de final en Indian Wells.
Durante casi dos décadas, el mundo del tenis fue recompensado con las tres mejores raquetas de la historia: Roger Federer, Novak Djokovic y Rafael Nadal. Desde su partida, se han buscado sustitutos para satisfacer ese vacío que dejaron en el deporte. Jannik Sinner y Carlos Alcaraz fueron los primeros en formar una dualidad legendaria, un binomio tenístico que ha dominado los últimos dos años. Jack Draper parecía un candidato firme a ser el tercer vértice del triángulo, el que lo revolviera todo. El británico ganó Indian Wells en 2025 venciendo a Carlos Alcaraz en el camino.
No obstante, las lesiones constantes, la acumulación de frustración y su fluctuante nivel de confianza rebajaron su estatus desde el número 4 hasta el 14 en menos de un año. Hoy se confirma que Draper ha vuelto, derrotando a Novak Djokovic, el jugador más laureado de la historia, en tres sets. Ha sido una remontada plagada de carácter, que deja a Draper entre los ocho mejores en el torneo que le vio consagrarse Si continúa este buen nivel, es probable que se enfrente a Alcaraz en semifinales, en la que sería la verdadera prueba de fuego para el británico.
El ascenso de Jack Draper
Tras haber pasado gran parte de sus primeros años entre lesiones y malos rendimientos, Jack Draper se dio a conocer en 2024. Fue en ese año en el que ganó su primer título en Stuttgart y llegó a las semifinales en el US Open, perdiendo ante Jannik Sinner. No obstante, fue 2025 el año de su consagración. Tras un buen inicio de campaña, Draper ganó su primer Másters 1000 en Indian Wells. Lo hizo tras vencer a Carlos Alcaraz en semifinales, y se colocó por primera vez entre los diez mejores tenistas del mundo.
Más tarde, Draper confirmaría su gran estado de forma llegando a la final en Madrid, aunque perdería ante Casper Ruud. Para junio, ya era top 4 del mundo, y se encontraba entre los favoritos para ganar Wimbledon, el torneo más importante del circuito. No obstante, todo se torció en verano. Para sorpresa de todos, Draper cayó en segunda ronda de Wimbledon ante Marin Cilic. Más tarde se conocería una contusión ósea en su húmero izquierdo que le dejó fuera de las pistas y preocupaba en demasía.
La caída: el calvario de su salud
Las lesiones acabaron empañando la temporada de Draper. Tras este dolor en el brazo, el británico trató de volver en el US Open, pero se retiró en segunda ronda por problemas físicos. No volvió a jugar ni un solo encuentro oficial en todo el año, hasta llegar a febrero de 2026, donde volvió en la Copa Davis y en el ATP 500 de Dubai. Este calvario le desplazó hasta el top 15 del ránking y despojó a Draper de su estatus como uno de los mejores tenistas del mundo.
No ha sido hasta este mes de marzo, ocho meses después de su retiro en el US Open, que Draper ha podido volver a jugar con regularidad. Su regreso no ha sido únicamente simbólico, sino que en lo deportivo Jack ha confirmado su nivel. Son ya tres victorias seguidas, la última ante Novak Djokovic, que han aumentado la confianza del británico. En una entrevista con la BBC, Draper confirmó sus buenas sensaciones: «No tengo miedo en absoluto con el brazo ahora. He hecho muchos ajustes para protegerme». En concreto, el de Sutton ha introducido cambios en su manera de sacar y en el cordaje de su raqueta, que disminuyen el dolor de su brazo.
Además, Jack ha hablado abiertamente sobre la fortaleza mental que ha adquirido durante su tiempo fuera de las canchas. Describió su última lesión como «muy compleja y larga», alegando que tuvo que «tomar decisiones para su recuperación». Esta fortaleza le ha servido para ganar partidos complicados, como este último ante Djokovic, en el que Draper remontó una ventaja de un set para el serbio.
¿El tercer elemento?
La presión que se ha impuesto al circuito para encontrar un tenista que sea capaz de destronar a la dualidad Sinner-Alcaraz ha dado múltiples candidatos. Jack Draper es el verdadero rival. Además de su sólido tenis en todas las superficies y circunstancias, el británico destaca por su mentalidad. Tras haber sido tan azotado por las lesiones, es difícil ver a un jugador continuar con la resiliencia que caracteriza al británico. Para ganarle hay que disputar un tenis prácticamente perfecto, y ese es el verdadero camino hacia la cima del ránking.
No obstante, Draper aún se encuentra lejos del estrellato absoluto. Debe mejorar aún más su condición física para competir en rondas finales de Grand Slam, y su tenis está lejos de haber llegado a su techo. Si podrá en algún momento competir con Carlos Alcaraz y Jannik Sinner será algo que acabará dictaminando su brazo y su salud. Sin embargo, no hay dudas
de que Draper es una de las raquetas mejor posicionadas para liderar el panorama tenístico a sus 24 años.
Imagen destacada vía: Ishika Samant (Getty Images)
Por: Alonso Baños Patón, pueden seguirme en Instagram: @alonsoobanos y en X: @Sectus9_
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