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Frenkie de Jong y la sencillez de lo complicado

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Frenkie de Jong le ha dado la razón a Koeman y ha vuelto a mostrar en este 2021 una de sus mejores versiones desde su irrupción en Ámsterdam.

Fenkie de Jong vuelve a sonreír. El holandés se convirtió este pasado domingo en el ‘Man Of The Match’ en el partido que enfrentó a Elche CF y FC Barcelona. Dejando a un lado -de momento- el mejor o peor nivel global del equipo. Queda claro que, en lo individual, Frenkie ha dejado atrás sus sombras para asomarse a un balcón en el cual el horizonte brilla como nunca.

El hoy futbolista azulgrana se dio a conocer en su momento por su mejor etapa hasta la fecha: su último y brillante curso en Ámsterdam. Un futbolista atrevido en su haber. Un mediocentro organizador, con buen tacto del balón, con una magnífica condición y visión creativa pero, también, con una potencia física exuberante que le permite brillar en un equipo que necesitaba un pulmón extra.

La historia del holandés en Barcelona fue bien distinta, y demasiado han tardado en la ciudad condal en sacarle partido a su talento. En su estadía hasta la fecha han habido días buenos, claro, pero ni Ernesto Valverde primero ni Quique Setién después fueron capaces de exprimir el potencial que hay en él.

El inicio del 2021 ha servido de reset a un de Jong que genera, anota, asiste y mejora al resto de sus compañeros sobre el césped:

El partido de Frenkie de Jong ante el Elche es una maldita y absurda obra de arte. Un gol, otra asistencia para el tanto de Riqui Puig, noventa toques de balón -uno por minuto jugado- con setenta y tres pases buenos (86’3% de acierto), un pase clave, tres regates completados de tres intentados… Y ocho duelos ganados de once, que no es tampoco algo menor.

Frenkie ha empezado el 2021 como no había empezado ningún otro curso en Can Barça. El balón le espera con gusto. El campo se le queda pequeño con o sin balón. Aparece, y está. Crea, y finaliza. Ataca los espacios, y organiza cuando cohabita sin ellos. El holandés era en sí mismo el mejor de los escenarios para un Barça falto de talento en su centro del campo, que últimamente había vivido rodeado de jugadores con el menor ‘ADN Barça’, tantas veces mencionado.

En lo que va de año, tres goles y dos asistencias. Y lo mejor de todo: que los números del holandés no son precisamente lo mejor en él. Se necesitaba su mejor versión. Sergio Busquets, que ahora parece aquel niño de inferiores que ascendió al primer equipo para dominar las salas de máquinas de media Europa, necesitaba lo que ahora tiene delante: un de Jong confirmadísimo a un lado y un chaval (Pedri) al que resulta imposible no mencionar al lado, que simplifica todo lo que pasa por sus pies.

Frenkie de Jong cree que todavía puede jugar mejor, y el sector culé debe sonreír si realmente es así. Porque el holandés ha encontrado con su varita la manera de hacer simple lo complicado. Y también, parece, el método para dejar atrás los fantasmas de una ciudad que quería dibujarle en tonos grises.

Frenkie de Jong vuelve a sonreír, y el barcelonismo le observa, expectante, para ver qué baile le deparará en cada encuentro. Y es que al final, no hay mejor sensación que tener a alguien que, pese a los días grises, te haga sentir que todo va a ir bien.

Imagen principal vía: @DeJongFrenkie21. 

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2 Comentarios
  1. Alex dice

    Grande David! Muy buena redacción como de costumbre

    1. David Farré dice

      Gracias Alex!

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