La Mejor Información Deportiva

Estambul 2005: un precedente muy a tener en cuenta para el Liverpool

0

El 25 de mayo de 2005 el Liverpool conquistó su quinta Liga de Campeones tras una remontada que ya se conoce como ‘El milagro de Estambul’. Aunque parezca mentira esa final tiene muchas similitudes con la de este sábado en Kiev.El Liverpool alcanzó la final de la Champions tras una temporada llena de altibajos e inconvenientes. Era el primer año de Rafa Benítez y la trayectoria en liga no fue ni mucho menos para enmarcar. De hecho terminaron en el 5º puesto a 27 puntos del Chelsea que fue el campeón. Además, el equipo red tuvo que disputar la fase previa de la Liga de Campeones ante el Grazer AK de Austria. De hecho, este desconocido equipo venció en Anfield por 0 goles a 1. En tierras austriacas los de Benítez remontarían con un doblete de Steven Gerrard.

En líneas generales, no podemos decir que fuese de las mejores plantillas que el Liverpool ha tenido a lo largo de su historia. De hecho, se asemeja mucho a la situación actual en la que la defensa está siempre en el blanco de todas las críticas. La zaga por entonces la formaban Finnan, Carragher, Hyypiä y Djimi Traoré.

Posteriormente, los reds alcanzaron los octavos de final tras terminar segundos en su grupo detrás del Mónaco, en una última jornada de infarto. El Liverpool ganó por 3-1 al Olympiacos y empató con el conjunto griego a 10 puntos. El cuadro de Benítez accedió a la siguiente ronda debido a su ventaja en la diferencia de goles.

En las eliminatorias pasó por encima del Bayer Leverkusen en octavos, y sufrió contra la Juve y el Chelsea en cuartos y semifinales respectivamente. En la final se enfrentaba con el equipo más fuerte de Europa a principios de siglo. El Milan de Shevchenko, Kaká y Maldini, con Ancellotti a la cabeza. El Milan era muy favorito. Y aún más, cuando se fue al descanso ganando por 3 goles a 0. Paolo Maldini en el primer minuto de partido y Hernán Crespo por partida doble al terminar la primera parte, le daban una ventaja casi definitiva a los italianos. Todo cambió en el segundo tiempo.

El Liverpool se convirtió en otro equipo tras su salida del vestuario y en apenas 6 minutos (del 54 al 60) echó por tierra la renta de los rossoneri y después de la prórroga llegaron a unos penaltis donde Dudek se acabó convirtiendo en héroe al pararle el penalti definitivo a Shevchenko. De esta manera, el Liverpool conseguía su quinta Copa de Europa en la final más recordada de la historia reciente.

Es decir un Liverpool muy inferior a su rival, camaleónico, con una defensa bastante blanda y una plantilla un tanto descompensada, con la capacidad de anotar tres goles en pocos minutos, asfixiar al rival con su presión y sin destacar en la competición doméstica. ¿Les suena? No será la primera vez que el Liverpool vaya de víctima a una final.

Por: Cristian García 

Imagen: vía uefa.com

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.