Después de completar una convincente fase de grupos, España se enfrenta este jueves a Austria en los dieciseisavos de final del Mundial. La selección española encara el primer encuentro sin margen de error, consciente de que cualquier fallo supondrá la eliminación. Enfrente estará una Austria que ha demostrado ser un equipo intenso, disciplinado y capaz de competir ante cualquier rival.
Empieza otro Mundial
La fase de grupos ya es historia. A partir de ahora cada partido es una final y solo la victoria permite seguir en el torneo. España buscará imponer su estilo, basado en el control del balón, la movilidad y la presión tras pérdida, frente a un rival que destaca por su orden táctico y su capacidad para aprovechar los espacios.
Austria quiere dar la sorpresa
La selección centroeuropea llega al cruce sin la presión del favoritismo, pero con argumentos suficientes para poner en apuros a cualquiera. Su fortaleza colectiva, la intensidad en la recuperación y la velocidad en las transiciones convierten a Austria en un adversario incómodo para cualquier aspirante al título.
España, favorita con cautela
La buena imagen ofrecida por la selección en la primera fase ha reforzado su candidatura, aunque el vestuario evita cualquier exceso de confianza. Las eliminatorias exigen máxima concentración y eficacia, ya que un solo error puede cambiar el rumbo del partido.
Un billete para los octavos
El equipo que salga vencedor continuará su camino en el Mundial y se enfrentará en octavos de final al ganador del duelo entre Portugal y Croacia. Para España, el primer objetivo es superar un obstáculo que marcará el verdadero inicio de la lucha por el campeonato.
Imagen principal: Instagram @sefutbol
Por Lourdes Serra; pueden seguirme en Instagram @lourdeserra.
