La Mejor Información Deportiva

En manos de Valverde

0

Es inevitable que a lo largo de una temporada un entrenador deba tener varios dilemas que cuestionen su poder dentro del vestuario. La confección del once de gala es uno de ellos. Valverde deberá afrontar estos dilemas seriamente por primera vez en tres años.

La temporada pasada del Barcelona tuvo numerosos errores que acabaron desembocando en una nueva noche negra para la historia culé. Realmente, nada sucede de un día para otro, sino que se van acumulando los errores y en algún momento acaban explotando. Durante toda la Liga pasada, el conjunto azulgrana apenas logró dominar los partidos, ya que la propuesta amarrategui de Valverde y el bajo nivel de gran parte de la plantilla provocaba que el rival se creciese a los cinco minutos de ver que ese equipo no era el que una vez reinó en Europa.

Es evidente que el Barça ha cambiado con el paso de los años. El problema es ver que se traiciona una filosofía, un modelo, que ha demostrado en numerosas ocasiones que es el que mejor funciona en la ciudad condal. Uno de los grandes culpables, que no el único, de esta debacle continuada es el entrenador, Valverde, quien mostró un liderazgo realmente cuestionable al confeccionar un once de gala lleno de lagunas.

Imagen vía: Getty Imágenes
Imagen vía: Getty Imágenes

El once de gala de la temporada pasada presentaba problemas en casi todas las posiciones. El mal rendimiento de Rakitic, Coutinho, Suárez y Busquets evidenciaba que las rotaciones no llegaron a funcionar nunca (y no fue porque los jugadores del banquillo no tuvieran nivel); Sergi Roberto jugaba por delante de Semedo aun siendo evidente que el portugués se desempeñaba mejor, tanto ofensiva como defensivamente; Jordi Alba y Piqué no contaban con suplentes que cuestionaran su indiscutibilidad; jugadores como Dembélé o Malcom eran sistemáticamente enviados al banquillo sin razón alguna… Realmente, solo Ter Stegen, Lenglet y Messi mostraron el 100% de su nivel.

La plantilla de esta temporada se antoja más «fácil» de gestionar que la pasada. Alba ya tiene competencia con la llegada de Junior Firpo; Piqué está acechado por la juventud y el potencial de Todibo; Semedo se ha afianzado en el lateral derecho; De Jong ha llegado para adueñarse del centro del campo; Arthur cuenta con el extendido beneplácito de una grada que ve en él al nuevo Xavi; Griezmann va a ir con todo a por el puesto de Suárez; y Dembélé va a tener su tercera (y, quizás, última) oportunidad de triunfar en el Barcelona. La salud de la plantilla depende de la gestión de todos estos casos.

Ernesto Valverde entrenamiento
Ernesto Valverde en un entrenamiento de la presente temporada – Imagen vía: FC Barcelona

Para sacar el máximo rendimiento de todos y cada uno de los jugadores de la plantilla, el cuerpo técnico debe trabajar con todos de dos formas: individual y colectivamente. La obligación de un entrenador debe ser sacar lo mejor de cada uno de sus pupilos. Esto es algo que Valverde no ha hecho en dos años. Ningún jugador en estos dos años ha mejorado, todos se han estancado (como Semedo o Arthur) o han empeorado (Coutinho o Busquets).

Antes de invierno, Valverde debería perfilar un once claro que aparezca en el marcador en las grandes citas. Fijos son Ter Stegen y Messi, todos los demás deberían luchar por un puesto para formar parte del once que aspire a hacer olvidar dos años de fracasos estrepitosos en Champions. Ahora sí que sí, todo está en manos de Valverde.

Imagen principal: Getty Images

Sígueme en @Dembousaso y sigan toda la información y actualidad deportiva en @VIP_Deportivo y en nuestro Facebook: VIP Deportivo e Instagram: vp_deportivo

Deja un comentario