La Mejor Información Deportiva

El valor de criticar sin alterar la virtud del respeto

@nikita_mazepin
0

Artículo de opinión sobre el doble rasero en el Periodismo ante los errores de pilotos debutantes que destacan por ser «pilotos de pago».

El dicho «se ven muy bien los toros desde la barrera» hace referencia a la distancia existente entre las sensaciones que experimenta un espectador con la persona que está protagonizando un determinado espectáculo. Dicha diferencia es incrementada entre un periodista que tiene que informar sobre los sucesos de una carrera de Fórmula 1 en la que los protagonistas frenan constantemente al fenómeno de la muerte a más de 300 km/h,

Nada más lejos de la realidad, muchos profesionales de la información exceden el uso de la espontaneidad en su labor cuando tienen el valor de llamarles «manazas», «es muy malo» o «error de novato» a importantes contendientes al título. Pero el colmo de la falta de empatía hacia un determinado piloto llegó con un Nikita Mazepin que no dejó de cometer errores durante sus primeras sesiones como piloto oficial de Fórmula 1.

Lo que mal empieza…

Cabe recordar que el ruso llegó con un gran apoyo económico, cuyo origen se encuentra en una Rusia llena de fortaleza en términos de rentabilidad monetaria. Al mismo tiempo, inició su oficialización allá por diciembre de 2020 como piloto de Haas envuelto en una polémica personal que no era moco de pavo. Al fin y al cabo, se hizo público un video en el que aparecía manoseando a una mujer.

Imagen
@nikita_mazepin

En aquel momento, la sociedad de la información se le tiró a la yugular, ya que aquellas críticas retrataban cómo escuece ver que el apoyo monetario antepone a un piloto más talentoso que otro. De este modo, el entorno de la Fórmula 1 generaron un «efecto Pigmalión» deseoso de verse cumplida una profecía que se viese autocumplida en forma de fracaso por parte de Nikita. Por tanto, al ver como Mazepin cometía errores en forma de trompos o coches contra las protecciones llegaron comentarios como «menos mal que papá paga la fiesta» «qué malo es». 

¿…mal acaba?

La evidencia puede dejar entrever que el ruso tiene menos calidad en términos de talento que pilotos como Lando Norris, Yuki Tsunoda o George Russell. No obstante, también ha habido pilotos que han frecuentado errores cuando dieron sus primeros pasos al frente de un Fórmula 1.

Ralf Schumacher debutó allá por 1997 y encadenó accidentes en Mónaco, Canadá, Bélgica, Italia y Luxemburgo. A pesar de un inicio accidentado, fue canalizando ese ansia de triunfo para ir evolucionando hasta llegar al cénit de su carrera en el año 2001 que quedó cuarto con Williams BMW y luchando hasta el final por el subcampeonato. Otro alemán con un apellido ilustre como es Nico Rosberg tuvo un accidentado 2006 y cerró su carrera profesional diez años más tarde en forma de título mundial.

En la misma medida, el año 2012 no solamente denotó una explosión del talento latino gracias a exhibiciones que ofrecieron el español Fernando Alonso, el mexicano Sergio Pérez en un Sauber y el venezolano Pastor Maldonado en Williams. Los dos últimos brillaron en categorías inferiores, pero los enormes apoyos económicos de ambas nacionalidades acabaron catapultándole hacia unos asientos que exigían más billetes que manos ante la recesión económica iniciada en el año 2008.

Críticas a la carta

Aquella temporada 2012, además de grandes resultados latinos, hubo una cantidad destacada de errores de pilotaje cuya raíz se encontraba en el proceso de refinamiento del potencial. Aunque Sergio Pérez fue canalizando dicho talento con el paso de los años gracias a su habilidad de dosificar adecuadamente el rendimiento de los neumáticos, la ambición y el talento de Pastor no dejaron de toparse contra unos muros que adelantaron su final cuando la presencia de Don Dinero dejó de monopolizar la silly season.

Ambos sintieron cómo parte de la prensa de habla hispana procedió a silenciar parte de estos errores. Mientras tanto, no existía remordimiento a la hora de machacar a Romain Grosjean cuando fue uno de los responsables de las salida caótica del Gran Premio de Bélgica que hizo abandonar a Fernando Alonso. En aquella misma temporada, se hacía la ley del silencio cuando el caos en el Gran Premio de Malasia resto una gran cantidad de puntos a Sebastian Vettel, en el toque entre Nico Hülkenberg y Lewis Hamilton en la cita brasileña o el incidente entre el propio británico y Pastor Maldonado. 

Negocio es negocio, y Periodismo es ser veraz

Por lo tanto, queda demostrado como existen personas dedicadas a la Comunicación que, además de usar un lenguaje lleno de ligereza poco acorde a la labor del piloto de Fórmula 1, es utilizado en función del piloto al que pretenden animar. Pero claro, siempre queda en tintero la respuesta a esta pregunta: ¿la libertad de cátedra puede estar frenada con el hipotético respeto a un piloto que no promueva el poder de «ofendiditos en el uso del lenguaje?

Se trata de una pregunta de difícil respuesta, ya que cada contexto conlleva a utilizar un registro lingüístico diferente. Pero una cosa es que el cuerpo te pida contar a pulmón tendido un podio de Carlos Sainz que alterar el proceso pragmático en una misma situación, como pudo ser un accidente de Pastor Maldonado y otro de Nikita Mazepin. Y, por supuesto, ¿a qué vienen comentarios de «papá paga la fiesta»? Parece que no nos enteramos que sin la presencia de apoyos económicos, no se puede llegar a la Fórmula 1 y, sea el piloto que sea, el año de tu debut equivale a cometer una mayor cantidad de errores.

Imagen vía: @nikita_mazepin.

Sigan toda la información y actualidad en @VIP_Deportivo y en nuestro Facebook: VIP Deportivo e Instagram @vp_deportivo.

Deja un comentario