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El once histórico de @jfer97 (Centrocampistas)

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Durante esta cuarentena, muchos aficionados al fútbol han decidido elaborar sus onces históricos. En esta serie de artículos, elaboraré mi particular once de los jugadores del siglo XXI que no son tan asiduos a pertenecer a una primera alineación histórica.

Días atrás, trazamos el esquema de juego de nuestro equipo y nombramos la parte defensiva; Dida como guardamenta y Ferdinand, Campbell y Pepe como miembros de la zaga. Hoy, nuestro tiempo irá dedicado a elegir los cuatro arquitectos y magos que se encargarán de mover la pelota.

El primero de ellos, y como apoyo de la línea defensiva, Patrick Vieira. El senegalés, de nacionalidad francesa, se caracterizó por ser la pieza más dura en el Arsenal de Arsène Wenger.

Es indiscutible su importancia en el Arsenal de Los Invencibles, del que ya hablamos en el artículo anterior mencionando a su compañero, tanto en este once como en el del Arsenal, Sol Campbell.

Pocos pivotes defensivos pueden asemejarse a las características de Vieira; fuerte, agresivo, potente, con dominio de todo el terreno de juego y con mucha llegada al área rival. Un todo terreno que se convirtió en uno de los mejores del mundo en su posición y que él mismo forjo su propia leyenda.

1 Eurocopa, 2 Premier League, 4 FA Cup,1 Community Shield, 3 Ligas de Italia, 1 Supercopa de Italia, 1 Copa Confederaciones y un galardón como mejor jugador del año en el 2001. Pueden parecer pocos títulos comparado con otros grandes jugadores, pero en los 2000, Patrick Vieira fue el mejor del pivote defensivo del mundo y sus trofeos no hacen justicia a la labor, el compromiso y su calidad que tenía en el terreno de juego. Un Casemiro de nuestros días.

Thierry Henry junto a Patrick Vieira en la temporada 2003-04

Nos adelantamos un poco más en la formación del equipo para encontrarnos con nuestra línea del centro. Dos auténticos genios del balón totalmente infravalorados por algunos que se hacen llamar «eruditos del fútbol´´. El primero de ellos no es otro que José María Gutiérrez, Guti.

Quien haya visto jugar a Guti, ha visto jugar a la calma, a la magia, a la ilusión, a la clase, al arquitecto perfecto, a la parte macarra de todo hombre. Porque eso era y es Guti, un ángel y un demonio. Gabriel y Lucifer al mismo tiempo. Un genio incomprendido en las páginas doradas del fútbol español.

El centrocampista pasó de ser el relevo de Fernando Redondo a crear un propio estilo dentro del terreno de juego. Si hablas del número 14 a un neerlandés o a un blaugrana, lo relacionarán inmediatamente con Johan Cruyff. En cambio, si mencionas este mismo número a un madridista, rápidamente se le vendrá a la cabeza el nombre de Guti.

Su mala cabeza y actitud frente algunas situaciones han lastrado todo el rendimiento que se esperaba del madrileño, además de la llegada de varios fichajes millonarios que hacían retrasar la posición del 14 en el campo.

Aun así, la magia que desprendía de sus botas pesa más que todas las situaciones polémicas que se han vivido con él. Quién no recuerda sus famosos taconazos frente al Sevilla y frente al Depor para asistir a Zidane y a Benzema, respectivamente. Un auténtico ilusionista que daba pases donde para el resto de seres humanos nos resulta imposible hasta de imaginar.

Kaka´ celebrando un gol junto con Guti en la temporada 2006-07

El segundo centrocampista, aunque su posición natural es la de mediocentro ofensivo, es Wesley Sneijder.

Si hablamos del holandés, lo primero que recordamos es su campaña en la temporada 2009-10, su primer año en el Inter de Milán. Un año en el que fue, sin duda, el mejor jugador del mundo, dejando de lado la polémica sobre quién se merecía el Balón de Oro de ese mismo año.

El pequeño Wesley, de tan solo 1,70 de altura se caracterizaba por su grandiosa pegada y voleas, tanto con la izquierda como con la derecha. Un pase en largo a la altura de muy pocos y un regate con apoyo en su propio eje muy similar, salvando las distancias, al de Leo Messi.

1 liga con el Real Madrid, 1 Supercopa Española, 2 Eredivisie, 3 Copas holandesas, 1 SuperCopa holandesa, 2 ligas turcas, 3 Copas y 3 Supercopas turcas y su famoso triplete con el Inter de Milán en el 2010, Champions, Copa y Liga, además de otra Copa, otra SuperCopa y el Mundialito con los ‘neroazzurri’.

Un palmarés impresionante para un futbolista impresionante que llegó a ser la figura principal del Inter de Mourinho. Sin duda, uno de los mejores futbolistas de la historia.

José Mourinho junto con Wesley Sneijder en la campaña 2009-10

Finalmente, y para concluir con los centrocampistas, nos encontramos con el mediocentro ofensivo. Insisto en que, tanto como Guti como Sneijder podrían jugar en esta posición sin ningún tipo de problemas, pero he preferido que ocupe este pivote un italiano, Alessandro Del Piero.

La elegancia hecha futbolista. La más pura clase italiana hecha mediocentro. Su idilio con la Vecchia Signora es ya parte de la historia de este deporte. Un auténtico caballero fiel a sus colores que los defendió incluso en el Calcio B, cuando la Juventus descendió en el 2006 por el famoso caso del Calciopoli.

Qué decir de un jugador del que no sabes cuál es su pierna buena porque utiliza las dos a la perfección. Un jugador que ponía el balón directamente en la escuadra desde cualquier posición del campo, un jugador cuya elegancia y cuya clase es indiscutible. Un jugador cuya celebración sacando la lengua es una de las más célebres en la historia del fútbol. Del Piero es, con su famoso número 10, indudablemente, nuestro mediocentro ofensivo en este once.

Mejor futbolista del año en el 2008, el inolvidable Mundial del 2006, y todas las copas posibles con el conjunto turinés son los trofeos de Alessandro.

Alessandro Del Piero haciendo su famosa celebración durante un encuentro con la Juventus de Turín

Imagen principal vía: Juventus de Turín

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