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Del Barcelona, ante todo, la actitud

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La mejoría del Barcelona tanto en el juego como en los resultados parte de la actitud de cada uno de sus jugadores por querer conseguirlo

Querer algo en la vida no garantiza que lo vayamos a conseguir, pero esa motivación por conseguir nuestros deseos nos mantiene siempre cerca de ellos. En el fútbol, la actitud no te garantiza ganar un partido, pero sí el estar siempre cerca de lograrlo. En las dramáticas noches de Roma, Liverpool y Lisboa, al Barcelona lo único que le falto para no caer fue la actitud de querer levantarse, la actitud necesaria para revelarse ante las adversidades. Esas eliminaciones, y en general esas temporadas con Valverde y Setién, al Barcelona se le olvidó la actitud, y excedió de confianza en su calidad. Cuando, ni siquiera siendo el Barcelona y contando con el mejor jugador del mundo, con la calidad no basta. La aptitud no sabe a nada si no viene acompañada del ingrediente imprescindible para convertirlo en efectivo para el paladar: la actitud.

Las personas, los futbolistas y los equipos nacen, crecen y se fortalecen a partir de la actitud. Y la actitud no es, con perdón, ‘echarle huevos’, sino querer competir, ganar y luchar por ser cada día mejor persona y mejor profesional. En el fútbol, como deporte colectivo, la actitud es fundamental que sea visible en todos los integrantes del colectivo. En el fútbol, la actitud debe ser multiplicada por 18, por los 18 futbolistas convocados que deben cumplir su responsabilidad de querer ayudar y ganar. Si un jugador sale al campo sin ganas de ayudar, el equipo está mucho más cerca de la derrota que de la victoria.

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Desde hace muchos años, incluyendo la etapa Guardiola, lo único o lo que más envidia de manera sana el culé del Real Madrid es su mentalidad de nunca rendirse, de luchar hasta el final por conseguir sus objetivos. Bueno, esa actitud, personalmente, se la estoy viendo al Barcelona de Koeman, y cada vez menos al Real Madrid de Zidane. En las manos de Koeman, los futbolistas y los encargados de diseñar los futuros proyectos, está que este motivado Barcelona no sea cuestión de momentos. Talento más actitud y fútbol más actitud es sinónimo de cumplir con los objetivos. Talento y fútbol a secas te llevan a pelear un balón dividido que puedes ganar pero que también puedes perder.

Lo único reprochable en un futbolista no es que pierda, o que no marque goles o que cometa errores en defensa, sino que no muestre la actitud de querer ganar, de querer marcar goles y de querer corregir los errores en defensa. Y es lo único reprochable porque es lo único que depende del propio jugador. Querer ser mejor persona y profesional, querer ganar, querer competir, querer ayudar, querer luchar por todos los balones, querer remontar un partido, querer dejarlo todo por un grupo, un club y una ciudad sólo depende del futbolista. Ganar, perder y empatar, además del futbolista, depende del rival y de muchos otros factores externos que el futbolista no puede controlar.

La actitud está por encima de todo, e incluso de la táctica. Actitud con balón, moviéndote constantemente para causar incertidumbre en el rival y encontrar los espacios, y actitud sin balón, presionando con intensidad para obligar al rival a precipitarse y de esa manera acercarlos al error. Todo esto lo enseña el entrenador en la teoría , en la táctica, pero el jugador, primero deber querer aprender y después querer llevarlo a la práctica, para convertirlo en algo efectivo. 

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Messi, Busquets, Piqué o Ter Stegen nunca se han visto en una de estas, en una situación de partir casi de 0 tras ganarlo todo. Una situación de la que te tienes que levantar desde muy abajo, enfrentarte a retos desconocidos y descubrir la sensación de gratitud interior tras ganar al Granada en Copa, algo que estos jugadores nunca sintieron porque para ellos ganar al Granada siempre ha sido algo rutinario, obligatorio y esperable. Para ello necesitas motivación, una actitud que se convierta en la base de la construcción del fútbol y el triunfo del equipo. Es decir, para conseguir el fútbol y los resultados es necesario primero adquirir y fortalecer en continuidad la actitud. Con Valverde y Setién, quizás con más talento, ante todo prevalecía la individualidad. Con Koeman, ante todo, prevalece la actitud. Así están consiguiendo lo que quieren conseguir.

 

Imagen destacada vía: FC Barcelona.

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