La Mejor Información Deportiva

De héroes y lágrimas

Fuente: Skynews.com
0

A veces, cuando el fútbol se convierte en drama, cuando un gol lo cambia todo, las expresiones del vencedor y el vencido no podrían ser más dispares y a la vez tan semejantes. Al fin y al cabo, ambos lloran y con los ojos brillantes, caen al suelo, extasiados o abatidos el césped les acoge.

Una moneda siempre tiene dos caras

La Liga de Campeones es la competición más cruel del mundo, la única capaz de transportarte del cielo al infierno en lo que un balón traspasa la línea de gol, la única que consigue que tras verlos una y otra vez naturalicemos los milagros. Ayer en el Ámsterdam Arena volvió a pasar, una remontada para la historia y en el otro lado la crueldad. Y esta competición no es cruel porque no ganen los tuyos, es cruel porque destroza el sueño de los más pequeños y les niega la gloria fácil a los grandes. Porque coquetea contigo, te deja prendado, y como vino se esfuma. Ayer fuere cual fuere el resultado, la crueldad se iba a cebar con alguno de los dos equipos y es que ambos merecían esa final, pero la moneda le cayó de cara al Tottenham que la jugará por primera vez.

Pero si es tan cruel, es solo porque para los que esquivan los males es maravillosa, el sueño más dulce. Solo así se explica la cara de un hombre que lo merecía más que nadie como Mauricio Pochettino, solo así se explica que Lucas Moura hiciese tres goles con la izquierda, solo así se entiende que dos jugadores que hace tres años descendieron a segunda con el Newcastle (Wijnaldum y Sissoko) ahora se vayan a enfrentar en la final, solo así se comprende que Llorente, Alberto Moreno y Madrid vayan a ser todo lo español que haya en la final y solo así se entiende que en una Champions que debía ganar el Real Madrid, el Atleti, el Barça, el City, el PSG o la Juve, una de las semifinales haya sido Ajax-Tottenham. Y qué semifinal.

Un sueño de otra época

La historia del conjunto neerlandés en esta Champions ha sido un verdadero cuento de hadas, por el qué y por el cómo. Tras una larga travesía en el desierto, 14 años sin pisar eliminatorias de la máxima competición continental, este año han sido semifinalistas. ¿Y cómo lo han sido? Obviamente con la filosofía que siempre les hizo grandes, esas ganas de robar el balón, quedártelo para ti y enfilar la portería una y otra vez. Con un juego de posición bastante matizado, que no lo es como tal, al menos después de pasar la divisoria, han cautivado a todo el continente y han desafiado a la estructura del fútbol moderno. Una final hubiera sido el colofón pero los holandeses ya han dejado el mensaje.

En una época post Bosman, con el fútbol neerlandés nadando a contracorriente por sobrevivir y reinventarse han puesto en jaque al continente. Nada hay más icónico que la victoria conseguida en Turín. Delante de Andrea Agnelli, presidente de la Juve y gran precursor de la Superliga Europea, le miraron a la cara y le dejaron claro que iban a morir matando, que su proyecto elitista dejaba de lado a los soñadores y con los sueños no se puede acabar. Ahora el sueño ha terminado, aunque pronto se fraguarán nuevos, pero nadie olvidará a este Ajax y sus estrellas porque lo que perdura es el estilo.

El Tottenham contra sus etiquetas

Asimismo, en White Hart Lane no olvidarán la noche de ayer en mucho tiempo y aún, el 1 de Junio podrían tener motivos para engordar la lista de recuerdos. Sin duda, Pochettino es la cara de la victoria de este Tottenham, sus imágenes de ayer llorando sobre el césped del Ámsterdam Arena con la corbata desencajada son fiel reflejo de lo que el argentino ha tenido que trabajar para llegar hasta aquí. Sin hacer un solo fichaje por la construcción del nuevo estadio y sin su mejor jugador, Harry Kane, los Spurs han salido con la clasificación bajo el brazo de Manchester y Ámsterdam.

Y esto es en gran parte gracias al técnico argentino que ha sabido reinventarse y modificar todo lo modificable. Ayer cambió de bandas constantemente a Son y Eriksen, en el descanso introdujo a Llorente por Wanyama y bajó a Eriksen a la medular y acabó jugando a tramos con defensa de tres y Lamela y Alli de interiores. Le funcionó en la ida y ayer el juego directo volvió a ser una de las claves a partir de la entrada de Llorente que hizo un partido descomunal dejando de cara para los medias puntas.

Con el 2-2 y la eliminatoria en el alambre el Ajax siguió a lo suyo y llegó a estar a punto de marcar con dos ocasiones de Ziyech, que volvió a estar a un gran nivel, pero en ese punto los holandeses no cuidaron del todo sus defectos y se dieron de bruces con el final más duro, el que suelen tener los sueños más bonitos. La resiliencia del Tottenham volvió a aparecer de nuevo, contraculturalmente, porque la de los Spurs es una historia más bien de desgracias y etiqueta de perdedor.

El poder de un sueño

Al final cuando llegamos al terreno de la épica todo versa sobre héroes y lágrimas, unos no creen haber hecho lo imposible, los otros no creen haber perdido lo que ya era casi palpable. En el caso del Ajax, muchos de los jugadores que ayer lloraban tendrán muchas oportunidades en el futuro, los De Jong o De Ligt probablemente serán habituales en las rondas altas del torneo en años próximos pero el club no tiene tanto tiempo.

Pero ayer lo que verdaderamente lloraba era el escudo ajacied, el héroe griego en él representado, lloraban las mismísimas entrañas del Johan Cruyff Arena porque ellos en su carrera a contracorriente y sin motor, difícilmente tendrán otra. El fútbol moderno les barrió y aún así nunca perdieron la rebeldía y las ganas de soñar. De sueños se nutre el fútbol para ser lo que es, nada quedaría sin ellos, así que no dejen de soñar.

Síganme en @Ignacio_Prieto2 y sigan toda la actualidad deportiva en @VIPdeportivo nuestro Facebook: VIP Deportivo o nuestro Instagram: @VIPDeportivo.

Deja un comentario