La Mejor Información Deportiva

Chess Boxing, más vale maña que fuerza

0

La estrategia del ajedrez combinada a la resistencia del boxeo.

Hubo un instante en el año 1992 en el que, en algún lugar de Francia, un dibujante de cómics, de nombre Enki Bilal, propuso en una de sus historietas un híbrido del ajedrez y el boxeo. La razón se desconoce, y tampoco se busca. No obstante, en la primavera de 2003, Lepe Rubingh dio con ese tebeo; y tuvo la gran (o nefasta) idea de llevar ese experimento a la práctica.

“Un tipo de 50 kg de peso imponiéndose a todo un Muhammad Alí en su propio terreno debe ser muy entretenido de vivir”, pensó el susodicho. Y, aunque nunca se pudo vivir ese acto, el nuevo seudodeporte fue gratamente aceptado por la población mundial. Aunque las reglas establecidas en el cómic de Bilal y las que Rubingh puso en práctica nada que ver tuvieron.

Un reglamento fácil de entender

Enki Bilal había propuesto en sus ‘novelas gráficas’ que los dos púgiles realizaran un combate entero de boxeo para, tras finalizarlo, llevar a cabo una partida de ajedrez. El plan hacía aguas por todas partes. Ya que un mal golpe en la parte de fuerza podía llevar al traste la partida de ajedrez. Y es que alguien que acaba de ser noqueado pocas ganas tiene de vérselas en un tablero.

Por lo que, tras unos meses de reflexión, Lepe Rubingh ideó unas normas; las cuales a día de hoy se siguen poniendo en práctica:

El combate se divide en once rounds, y se van combinando las dos prácticas. Los púgiles comienzan con cuatro minutos de ajedrez rápido, para después pasar a tres minutos sobre el ring. Con un descanso de un minuto para cambiarse de vestuario para la ocasión (porque con guantes es difícil manejar las piezas).

El combate de decide por jaque mate, KO o, en otros casos, por decisión técnica cuando los doce minutos de ajedrez de uno de los jugadores llegan a su fin. Estas normas fueron oficializadas el mismo 2003. Fecha en la que se realizó el primer Mundial de Chess Boxing, con sede en Ámsterdam. Casualmente o no, el vencedor de aquel primer campeonato fue el propio Lepe Rubingh.

Del anonimato al mundo entero

Desde 2003 hasta hoy en día, el Chess Boxing se ha extendido a lo largo y ancho del globo terráqueo. Siendo Gran Bretaña, Rusia, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos los principales precursores. Aunque, y como en todos los casos, España no tardó en incorporarse a la Organización Mundial de Chess Boxing (WCBO); incluyendo la práctica en su casillero particular.

Y fue en 2013, cuando el leonés Jonathan Rodríguez se convirtió en el primer español en participar en un Mundial de chess boxing en la historia. “Yo soy más de boxeador (bronce en los Campeonatos de España de Boxeo en 2008 y 2009 en la categoría de medios), el ajedrez me lo transmitió mi hermano, el cual me obligaba a jugar con él”, enunciaba Rodríguez en una entrevista antes de su debut mundial en este deporte.

Y es que, como dice el lema de la WCBO, la lucha es en el ring, pero la guerra se bate en el tablero.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.