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95 años de historia

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La Cultural y Deportiva Leonesa celebra su nonagésimo quinto aniversario abanderando el nombre de la ciudad de León.

“Como la nieve que en frío invierno cubre de blanco todo León…”, son los acordes iniciales de esa sinfonía que acompaña la salida de los jugadores en el Reino de León. Unas notas que son historia viviente del preciado club que es la Cultural y Deportiva Leonesa. Y es que hoy, 5 de agosto de 2018, la entidad cazurra cumple la cifra de 95 años al servicio del aficionado y de León. Casi un lustro de historia abanderando el nombre de esa pequeña localidad al norte de la geografía española. Noventa y cinco años demostrando que, pese a recibir cientos de estocadas en su rampante cuerpo, un León siempre se levantará y luchará.

Y es que la historia de la Cultural y Deportiva Leonesa está llena de recuerdos y momentos inolvidables. Mil apuros ha sufrido la entidad del Bernesga, y mil veces ha sabido resurgir de sus cenizas. Momentos grandes, momentos de tristeza, de locura y de ilusión… pero aún no ha llegado uno de esos momentos claves en un club de fútbol, el momento del abandono. La afición. Esa pieza indispensable en la historia de un equipo aún no ha sido degustada bajo las entrañas del Reino de León. Aunque muchos hayan sido los retos para la grada a la hora de tomar una difícil decisión. Para hablar de historia hay que viajar. 95 años para ser exactos, fecha en la que la Región Leonesa era una realidad y no un sueño.

Desde corazón de León

5 de agosto de 1923. Digamos la fecha oficial del comienzo del sueño de una ciudad. Aunque si del origen se quiere referir, un año más atrás en el tiempo se debe visitar. Un 30 de abril de 1922 un hombre tuvo una visión, crear la imagen de León en ese novedoso e impopular deporte que es el fútbol. Así, Miguel Gutiérrez Díez Canseco creó, en torno al Casino de León, la Sociedad Cultural Deportiva Leonesa. Un proyecto de futuro, el cual bien difícil lo tuvo para salir adelante.

Durante un año, la “vieja” Cultural fue tomando forma de equipo de fútbol. Se comenzó por la conformación de la plantilla, inexistente en ese momento. Fue el padre de la Cultural, el propio Miguel Gutiérrez, el que, con carisma y atractivo, reclutaría jugadores desde los confines de la geografía leonesa. Equipos como La Victoria Club, la Gimnástica Leonesa, el Once Leonés, los Padres Agustinos o los Hermanos Maristas vieron una gran fuga de sus jugadores rumbo al equipo recién creado.

Un total de seis ascensos a Segunda División ha cosechado la Cultural a lo largo de su historia

El segundo problema llegó en forma de campo de fútbol. El club del Bernesga recurrió a El Parque, un pequeño campo de juego municipal situado en las afueras de la ciudad, sobre la zona ahora bautizada con ese mismo nombre. Ese terreno plagado de barro y tierra fue el primer hogar del nuevo equipo de la ciudad de León. Nuevamente, y gracias a Gutiérrez, la Sociedad Deportiva Leonesa pudo hacer oficial su nacimiento gracias al acuerdo entre el Campo de Guzmán (situado en la Avenida Roma) y el club; un 5 de agosto de 1923. La Cultural daba sus primeros pasos.

Un comienzo nada fácil

Ese mismo día, el conjunto cazurro disputaría su primer encuentro conmemorativo frente al equipo palentino de La Salle; con un resultado final de 3-0 a favor de los leoneses. Lo hicieron con la primera imagen de una camiseta gris y unos pantalones azules, sin marca y con un primer diseño de escudo, obra del artista Máximo Sanz y con la presencia del león rampante, la imagen de la ciudad. Pereira; Manolo, Argüello I, Argüello II, Larraz; Camilo, Gordón, Menéndez; Azcárate, Aller y Ardilla son los nombres que pasarán a la historia como el primer once de la Cultural y Deportiva Leonesa.

1928 será un gran año en la memoria de los ciudadanos de León. En esa fecha, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) incluyó, de forma oficial, a los cazurros en su competición. Y bien rápido transcurrió su periodo de adaptación. Tan solo un año después, en 1929, el equipo blanco alcanzó la Segunda División. Con su posterior descenso, una temporada después.

La década de los años 30 son difíciles de recordar para el amante y aficionado leonés. La temporada 1931/32 quedará en la historia de la Cultural como un año negro en su joven etapa de vida. La creación del Unión Deportivo Leonés supuso la fuga sin límite de los jugadores de la plantilla del equipo blanco. A ello se le sumó una potente crisis económica, finalizando ese verano con la más triste de las noticias: la desaparición de la Cultural y Deportiva Leonesa en otoño de 1931.

Aunque, tras la tempestad llega la calma, y a este León no había lanza que lo borrara del mapa. Ocho años después, y tras el final de la Guerra Civil, el Sindicato de Estudiantes Universitarios (S.E.U. de León) decide llevar a cabo la recuperación del fuerte proyecto del club leonés. Retomando a la competición y con un campo totalmente nuevo, el Campo de San Mamés. Un terreno, situado en Eras de Renueva, utilizado por los alumnos universitarios para la disputa de partidos de fútbol y rugby.

Desde el infierno

El éxito de esa resurrección de la Cultural le llevó a mudarse a La Corredera en 1940. Dos años después de esa refundación, los hombres del Bernesga experimentaron su segundo ascenso a la categoría de plata del fútbol español. Un segundo ascenso que duraría el total de tres temporadas. Tiempo en el cual se comenzó con la rivalidad frente al Real Valladolid y la disputa de su primer encuentro de Copa del Rey (o del Generalísimo por aquel entonces).

95 años lleva la Cultural abanderando el nombre de la ciudad de León

Finalizada la II Guerra Mundial, el club descendió a Tercera División, donde disputaría sus encuentros durante las siguientes ocho temporadas. Siendo 1948 un nuevo año señalado en negro en la historia del club. Los hombres de la capital leonesa estuvieron a punto de firmar su segunda, y casi definitiva, desaparición tras un supuesto amaño frente al Albacete. Un castigo que fue salvado gracias a la intervención de Carlos Arias Navarro, gobernador civil de León. Durante esas fechas y debido a las obras de su feudo, la Cultural cambió su hogar al Estadio Hispánico, un edificio recién construido.

Después de esa profunda crisis de 1948, el Maestranza, un gran equipo de León formado por militares de la Base Aérea de La Virgen del Camino, cedió su estadio con el propósito de que el club cazurro pudiera llegar a inscribirse en la Liga 1948/49 tras el oscuro verano de ese mismo año. El Ejido sería su nueva casa. Una evolución que significó el primer estadio oficial del club en su historia. Con gradas en los cuatro lados del campo y un marcador circular detrás de una de las porterías.

1955, un año de oro

El momento más importante de la historia de la Cultural y Deportiva Leonesa sucedió en el inicio de la década de los 50. Un nombre propio, el empresario minero Antonio Amilivia, tomó las riendas de la presidencia de la entidad leonesa. Con una gran gestión y dirección, el club volvió a Segunda División por tercera vez en su historia. Y, dos años después, un 11 de abril de 1955, el club certificó su único ascenso, hasta la fecha, a Primera División tras vencer al Real Avilés en El Ejido y proclamarse campeón de Segunda.

El ascenso de la Cultural supuso el alirón a años de esfuerzo y un gran proyecto en sus feudos. El 11 de septiembre se ese 1955 mágico, los guerreros del Bernesga debutaron en Primera División. Aunque, y debido a la petición de los socios, el Campo de El Ejido no volvería a albergar un encuentro de la categoría de oro del fútbol español. El 23 de octubre de 1955, y ante unas 27.000 personas (el doble de su capacidad), la Cultural y Deportiva Leonesa estrenó La Puentecilla, su nueva casa; y con victoria, por 3-0 frente al Athletic de Bilbao. El Ejido sería el feudo de la cantera hasta su demolición, pocos años después.

La Cultural hizo ver su poderío en Primera, pero en la última jornada de liga, el club leonés certificó su descenso tras finalizar penúltimo el campeonato de 1955/56. Y aún más en el abismo fue a parar, firmando un nuevo descenso al año siguiente. Y, como un submarino, la Cultural volvió por cuarta vez a Segunda División al curso siguiente. Permaneciendo en esa categoría tres temporadas más.

Un nuevo comienzo

En la década de los 60, el club sufrió un nuevo descenso, en mayo de 1962, a Tercera División. Durante los ocho años siguientes, los altos dirigentes del club leonés llevaron a cabo la reforma del Estadio de La Puentecilla, instalando mejoras para las ubicaciones de los aficionados, un nuevo marcador (conocido como Marcador Dardo) y las luces fijas recubriendo el campo.

El Ejido fue la primera “casa” oficial de la Cultural Leonesa

Con el ascenso, en la temporada 1970/71, el club presumió de estrellas entre sus filas. Jugadores como Godoy, Maño, Piñán, Villafañe o Marianín consiguieron un presumible quinto puesto en la 1971/72 en el rebautizado Estadio Antonio Amilivia. Y, como dicta el mundo del balompié, las “novias” no tardaron en hacer presencia en las mesas de los jugadores y, con la fuga de ellos, el club volvió al pozo de Tercera División. 1974 se recordará como el quinto ascenso a Segunda División y, ya común en el aficionado leonés, su posterior descenso un curso después. La Cultural no volvería a la categoría de plata hasta dentro de 42 años.

En 1977 se creó la Segunda División B de España y, con ello, una nueva división, Tercera, en la que la Cultural se hundió más. Los años 80 se tornaron oscuros para el equipo del Bernesga. Cinco años en Tercera División fueron apaciguados por un ascenso administrativo a Segunda B en la temporada 1986/87, gracias a la ampliación de la categoría de bronce de 2 a 4 grupos (el formato que ahora se disfruta en España). El final de los 80 y el comienzo de los 90 vendrá presentado como un intento de resurgimiento del club blanco.

Borrón y cuenta nueva

La entrada de la última década del S. XX llegó marcada por las mejoras en el equipo. El Ayuntamiento, propietario del campo, llevó a cabo remodelaciones por toda su edificación. El equipo, salvo un paso breve por Tercera en la 1994/95, se abona a Segunda B. Son claves los últimos años de siglo, con tres intentos de regresar a Segunda División al llegar a disputar los playoffs de ascenso en las campañas de 1995/96, 97/98 y 98/99. El 31 de octubre de esa última temporada, la Cultural Leonesa jugó su último partido, ante el Barakaldo, en el Estadio Antonio Amilivia (La Puentecilla), poniendo fin a cuatro décadas al servicio del fútbol leonés.

La intensa búsqueda de una ciudad deportiva para cantera y primer equipo llevó a la entidad cazurra a fundar el Área Deportiva de Puente Castro. Terrenos en los que la Cultural disputó tres temporadas y una fase de ascenso, la de ese mismo año. Aunque, el nuevo proyecto culturalista llevó a la directiva a, junto con el Ayuntamiento, hacerse con unas parcelas en las afueras sureste de la ciudad (Sáenz de Miera). El Nuevo Antonio Amilivia, campo de 13.000 espectadores, fue inaugurado con una nueva fase de ascenso a Segunda División frente al Xerez C.F. Aunque ni esa, ni las fases de los dos siguientes años serían suficientes para que el club leonés volviera a Segunda División.

La segunda mitad de la primera década de Siglo está marcada por una nueva etapa oscura en Segunda División B. Una etapa que encontró su pozo con el descenso administrativo a Tercera División, en 2011 tras ser denunciado por impagos. Dos años después, en la temporada 2012/13 el club afrontaría su tercer intento de desaparición.

Con el ascenso a Segunda División B conseguido tras vencer al Universidad de Oviedo en la prórroga, las deudas acumuladas supusieron el final de la Cultural y Deportiva Leonesa. Con ese titular en los periódicos y la afición sumida en una profunda tristeza, la intervención de Felipe Llamazares y Adolfo López, en el último minuto, salvaron al club recién coronado con 90 años, de la desaparición definitiva.

Sin frenos y cuesta arriba

2015 será recordado como un nuevo comienzo para la Cultural. La Aspire Academy, una prestigiosa organización para la formación y educación  de futbolistas vinculada al Gobierno de Qatar, adquirió el 99% del accionario culturalista. Saldando, de esa manera, la deuda del club cazurro e integrando varios jugadores qataríes en el equipo. Gracias a la academia oriental, la Cultural creció como equipo, siendo el año siguiente un hito para la ciudad de León.

El 28 de mayo de 2017 quedará grabado por siempre en la memoria de todos los aficionados de la Cultural Leonesa

El 28 de mayo de 2017, y en presencia de un rebautizado Reino de León lleno hasta la bandera, un gol de Julen Colinas y otro posterior de Álex Gallar frente al Barça “B”, supusieron el sexto, y hasta la fecha el último, ascenso de la Cultural y Deportiva Leonesa a Segunda División 42 años después. El resurgimiento de las cenizas había llegado hasta lo más alto de la Región Leonesa.

Un año después, el equipo de Rubén De la Barrera sucumbió en la última jornada liguera frente al CD Numancia, firmando su nuevo descenso a Segunda División B tras unos malos resultados en la recta final de la temporada. No obstante, pese al descenso, la Cultural ha estrenado pretemporada con una cifra récord de 5.700 abonados, a día de hoy, en la categoría de bronce. Erigiéndose como el equipo, por excelencia, favorito a regresar a Segunda División.

A un León puedes herirle en su rampante cuerpo. A un León puedes esperar que después de cientos de puñaladas en su fuerte torso no pueda levantarse. Pero poco cazador furtivo es conocedor del respeto que debe mostrar ante este León herido. Porque, como dicen esos acordes iniciales de esa sinfonía que acompaña a salida de los jugadores en el Reino de León “…por tu gloriosa historia te has hecho respetar, Aúpa Cultural, Aúpa Cultural”.

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